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lunes, 29 de noviembre de 2010

Aunque...

Aunque exista una sola forma de llorarte
Y mil memorias aquí adentro…

Aunque tu sombra sea mi noche
Y tu noche, mi vacío.

Aunque los barcos naufraguen
Aunque las olas lloren
Aunque la lluvia sea el rumor de mi alma
Aunque los ojos no olviden

Aunque el tacto sea el único tatuaje
que llevaré de por vida
Junto a mi poesía…

Aunque los puertos desaparezcan
Aunque el alma no exista
Aunque Dios sea un invento
Aunque el miedo me abrace
Aunque se silencien mis latidos
Aunque el mundo se declare vencido

Aunque no encuentre pinceles
Aunque se esparzan una y mil veces
Las témperas de mi vida…

Aunque el ayer sea irrecuperable
y el hoy tan efímero
Aunque mañana sea una esperanza
y siempre, jamás y nunca una promesa

Aunque un violín se muera en mis labios
Aunque el piano nadie lo escuche
Aunque me sangren las manos
Aunque me pierda descalza
Aunque olvide todos las lenguas
Aunque no sepa nombrarte
Aunque no estés…

Aunque no conozca las mayúsculas para iniciar un nuevo canto…
Aunque el frío no deje amanecer
Aunque nada quede, yo nunca he de dejar
de querer…
de quererte…

domingo, 28 de noviembre de 2010

Soy el viento que recuerda las horas de tu pelo

Soy el musgo enredado en los tiempos desde que te fuiste.

Nada pasa, todo se queda arropado en alguna parte.
Pero si es cierto…
Quieres decirme ¿dónde te quedaste?

Hubo una lluvia de pinceles
y en tus manos se quedaron para siempre
los colores de mi cuerpo…

Una agonía eterna murió ayer.
Mi cuerpo aprende una nueva forma de bailar.

Tus ojos fueron los que se cegaron
Los míos siguieron viéndote

Una alborada…
Aunque ahora hay minutos
Minutos
Que no dicen nada.

Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet