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jueves, 30 de diciembre de 2010

Desnudar el mundo con los ojos en lluvia,

para ver el tiempo quejumbroso a lo lejos, desaparecer.

Caminar descalza sintiendo el viento
enredarse en los recuerdos viejos, de un ayer.

Amar el exquísito instante donde existe tú
sintiendo en el cuerpo los acordes del amanecer.

Comienza a llover
mientras nado con el violín de fondo
clavado en la vida, hacia tu piel.

El agua salada tiene un mar en mi alma.
Las costas han dibujado rosas.
Las huellas han escrito tu nombre.

Queda el corazón desnudo.
Queda el frío prisionero.
Queda el recuerdo de tus ojos en mi piel.

Se va el barco
naufraga el jardín
y las rosas se besan
como presintiendo
que yo iré por ti.



Fran Joan Violet

martes, 28 de diciembre de 2010

¿Y si todo lo que tengo detrás de mi boca

es una forma de llorarte?

¿y si el viento se clavó en mi alma

y ambos naufragan perdidos en el océano?

¿y si es otra la que duerme en mis ojos?

¿y si el frío se volvió lluvia en mí?

Se deshacen los segundos de nada
El azul grita
Y nadie escucha.
Los oídos fueron arrendados hace siglos
Y el mundo se quedó sordo.

Mitad noche
Mitad día
Mitades.
El mundo no es completo
Solo hay mitades
Mitades de mí en los ojos
y en la lluvia.

martes, 21 de diciembre de 2010

"Luna ensangrentada" escribió el periodista hace algún tiempo y anoche lo tenía clavado a fuego en mis ojos.

Había un silencio tétrico que aullaba
Caían las esperanzas de los corazones
mientras otros lloraban...

La noche entera estuvo repleta
de testigos solitarios,
que añoraban, que anhelaban
otros ojos juntito al ritmo místico de las olas
y de los barcos sin muelle del universo.

Se besaba el cielo
de a poco
y caían los pétalos de la rosa ensangrentada de mi alma
a tropezones desde las alturas
Nadie más podía verla deshojada.
Nadie más podía verla ensangrentada.

De a poco
Como si a la tierra le costara interponerse entre sus ojos
Como si no pudiera romper de súbito
La unión continúa de los amantes
De la historia de amor
Más bella y triste del cielo...

Incluso más triste que la luna
y su lucero...
que se aman sin jamás verse los ojos.

Cambia la estación
Llora el deseo en silencio.
Y la luna parece ser un círculo perfecto de deseo
enredado en el cuello del cielo.

De a poco se enrojece
como cuando es imposible
que deje de sangrar la herida.

Rosas en su pecho
y en las espinas sangran recuerdos.

Me mantengo extaciada y naufraga
aquí y en ninguna parte...

Se desmorona el silencio
mientras soy incapaz de dejar de llorar.
Se oscurece en medio del tenor ausente.

Tu voz que olvidé
y mi silencio...

Eclipsada...
y el viento me sacudió los huesos...
un rumor de estrellas que lloraban
se me clavó en el alma enamorada.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Azul.
Azul la habitación entera
incluso con los ojos cerrados.

Azules los silencios.
Azules las cartas.
Azules los minutos.
Azules los muertos.

El mar entra por los costados abandonados
del equipaje vacío de mi vida
pero... el mar no es azul.
No del todo.

Tampoco las cenizas
Tampoco la tristeza
Las cenizas tienen el color del olvido
y la tristeza es blanca
¿blanca?
sí blanca, como los días de lluvia.
Como la suma de todos los colores
Como la suma de toda la vida.

Pero hoy todo es azul.
La noche que grita negra, azul.
La tristeza del corazón, azul.

Mi último llanto, azulado.
Mi conciencia, azulada.
Los matices de la pena, azules.

Mi miedo, azul.
Mis gritos, azules.
Mi poema, azul.
Mi vacío en el alma, azul.

Los espacios vacíos de mi vida, azules.


Me desmorono frente al azul puro
De los silencios jamás pronunciados
Y de la música nunca entonada.

lunes, 13 de diciembre de 2010

“Una cortina del tiempo, corrida, como si el espacio de luz permitiera sanar todos estos años.”


Se adormecen las últimas palabras que alcance a oír.
Después de eso, todo es tinieblas.
El frío sigue siendo el mismo
Aunque yo ya no sea la misma.

Aunque las témperas se derramaran
Aunque la ropa desgarrada, callara
El más triste secreto, borrado de mi boca.
En realidad ya no lo creo triste
Son otros los adjetivos
Que oculta la noche
Mientras una loba
Entierra los cuchillos al silencio
Y la noche sangra…

Se esparce un café por el sitio de la herida
Las cicatrices rumorean un grito que no será pronunciado.
No saldrá de sus labios, su infierno callado.

El viento traspasa los años
con la misma fuerza con la que el mar se enfurece.
Las olas son testigo diario
Del dolor de los ojos
Y de los años.

Mirarte, es lo último que quisiera…
Llorarte de nuevo, no podría
No esta noche.
Y sin embargo, cada palabra no dicha
Cada palabra hoy escrita
Es mi forma de llorarte.

Anhelaría olvidarte
Anhelaría.

Me encantaría poder prometerle a ella
que este será el último año donde me siento así
tan dolida, tan traicionada, tan consciente de saberlo cierto.
Eso es lo más que más me entristece
La conciencia de no tener dudas
De lo real que fue.

Pero… no tengo promesas
sólo quiero que sepa
que aunque sea de a poco
tomaré las témperas esparcidas del cuadro de la vida
y pintaré sonrisas verdaderas
bajo los ojos
sobre el silencio
y en el fondo de la vida.
Y más temprano que tarde
Podré decirle: estoy feliz…
Sin mentiras maquilladas
Detrás de los ojos.

Quizás ahí sí pueda llorar
Pero ya no de humillada.

Hoy los recuerdos
aletean un nombre a la lejanía.
Perdieron el mapa de los sueños
gritaron,
pero no hubo oídos.
Ninguna respuesta, ninguna.
Los años pasan, el recuerdo consume.
Los pájaros buscan su nido,
pero en la habitación no hay ninguna voz.

Ella enmudeció de miedo,
él se llevó las vocales de todos sus gritos.

Pero ella, la que sostuvo la herida altiva
La que acarició mi silencio hoy
La que despierta ávida de poesía
Le regala colores y razones
A la vida, a mi vida.


   



sábado, 11 de diciembre de 2010

Bajo las escaleras.


Uno a uno los escalones
Sintiendo el frío que han dejado las miradas.

Un invierno clavado en los ojos.
Una carta abandona.

Hoy sólo queda el frío
y las ganas de llorar.

Desciendo
Como queriendo encontrar algo.
¿Será que no puedo creer
que sólo quede el vacío?

Miro y hay un olor a rosas
En cada habitación.
¿Será que grabe el olor
muy dentro del corazón?

viernes, 10 de diciembre de 2010

Los pájaros aletean tu nombre aquí adentro.
El viento trae tu perfume de lejanía.

Tengo una necesidad de ti,
pegada a los huesos...
sólo por ti
hoy no renunciaría a ellos...

Tomaste un pincel
y trazaste un paisaje de luces
en mi piel.
Hay algo en tus ojos
que me sabe a miel.

Una caminata
un atardecer
algo con olor a lluvia
en la línea del tren.

Tus manos y mi cintura
entonan el preludio
del canto más hermoso
que entonará mi locura,
bajo los ojos de luna.

Un milagro se escribe bajo las olas
y sobre las estrellas
Un milagro con manos de artista
me regala un cielo de sonrisas

Un milagro enloquecido
Un milagro amado
Un milagro extrañado.

Mi más bello, milagro.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Y el abrumador silencio

Renuncia a ser música
Por el vértigo que deja
Arañando los ojos
Mordiendo el vacío…

Se arropa el abismo entre las sábanas
La sangre ha delineado un cuadro de rosas en la ventana

…Ella no sabe OLVIDAR…

El reloj anuncia la hora perdida
Los minutos vacíos
El segundo ausente

Siempre estará su sombra
Detrás del reloj de manos rojas…
Aunque juegue a creer que es parte de lo invisible que siempre ha sido.

Se sienta en su cama
Sostiene sus manos en la cara
Como queriendo evitar las lágrimas
Como queriendo ser la estoica que nunca ha sido.

El jarro se quiebra
Las cortinas aguardan la luz venidera
La ausencia de ella
Cae ensangrentando el blanco y negro
Del cuadro de sus ojos.

Desde que se fue
El silencio se quedó en sus entrañas.
¿Cuándo fue eso?
¿Cuándo dejo de sentir el frío detrás de su nombre?
¿Nunca?

Las pastillas la ahogan
El mar la espera
Paciencia de quietud ciega…

…Ella no sabe OLVIDAR…

Estoy bien
Estoy bien
Se repite tras el maquillaje de mentiras
Para sobrevivir.

Otra cortina azul
un nuevo vacío
donde retumba el silencio...
el abrumador y vertiginoso, silencio.
Cerraron sus ojos,
como queriendo evitar todas las lágrimas que vendrían.


Desde ese día...
el viento se entrelaza en sus heridas
y los días tienen la misma tinta
de las témperas gritando al borde de la vida.

Y ya no queda nada
ni las témperas
ni el viento
ni los ojos cerrados...

Se desmorona el candado de sus sueños dañados...
Ella recorre los mismo viejos lugares
y el olor del veneno le duele a sus huesos.
 
Sangra la sangre lastimada
lloran las lágrimas que vendrían
procesión de silencios
de un aferrarse a idea de que todo fue mentira.
 
Los días se visten del mismo olor
y no logro encontrar el por qué.
Quisiera que los ojos jamás se hubiesen abierto
o que jamás los hubiesen cerrado...
 
 
 

lunes, 29 de noviembre de 2010

Aunque...

Aunque exista una sola forma de llorarte
Y mil memorias aquí adentro…

Aunque tu sombra sea mi noche
Y tu noche, mi vacío.

Aunque los barcos naufraguen
Aunque las olas lloren
Aunque la lluvia sea el rumor de mi alma
Aunque los ojos no olviden

Aunque el tacto sea el único tatuaje
que llevaré de por vida
Junto a mi poesía…

Aunque los puertos desaparezcan
Aunque el alma no exista
Aunque Dios sea un invento
Aunque el miedo me abrace
Aunque se silencien mis latidos
Aunque el mundo se declare vencido

Aunque no encuentre pinceles
Aunque se esparzan una y mil veces
Las témperas de mi vida…

Aunque el ayer sea irrecuperable
y el hoy tan efímero
Aunque mañana sea una esperanza
y siempre, jamás y nunca una promesa

Aunque un violín se muera en mis labios
Aunque el piano nadie lo escuche
Aunque me sangren las manos
Aunque me pierda descalza
Aunque olvide todos las lenguas
Aunque no sepa nombrarte
Aunque no estés…

Aunque no conozca las mayúsculas para iniciar un nuevo canto…
Aunque el frío no deje amanecer
Aunque nada quede, yo nunca he de dejar
de querer…
de quererte…

domingo, 28 de noviembre de 2010

Soy el viento que recuerda las horas de tu pelo

Soy el musgo enredado en los tiempos desde que te fuiste.

Nada pasa, todo se queda arropado en alguna parte.
Pero si es cierto…
Quieres decirme ¿dónde te quedaste?

Hubo una lluvia de pinceles
y en tus manos se quedaron para siempre
los colores de mi cuerpo…

Una agonía eterna murió ayer.
Mi cuerpo aprende una nueva forma de bailar.

Tus ojos fueron los que se cegaron
Los míos siguieron viéndote

Una alborada…
Aunque ahora hay minutos
Minutos
Que no dicen nada.

sábado, 27 de noviembre de 2010

martes, 23 de noviembre de 2010

Improvisaciones en una tarde de estudio...

La distancia hizo que el mar pariera una luna
Que tú fueras una nube
Y yo la última estrella de mar.
Agonía de no verte entrar,
Recuerdos que solo saben llorar.

Me acostumbré a tu ausencia
Es que el vacío se hizo tan vacío
Que tu recuerdo fue incapaz de salvarlo…

¿y qué memoria te recuerda ahora?
La mía tiene tantos cristales
Y la certeza de que no ha dejado de llover.

Oh, la manera callada
De sostener tu nombre.
Oh, la lejanía perfecta
Para llevarse
Bajo un abrazo de olas
Hasta tu silencio
Enredado en mis horas.

Un último violín de rosas
El último silbido de un papel
Tu último recuerdo
Despidiéndose de mi piel

sábado, 20 de noviembre de 2010

...Y el tiempo silenció las caricias...
el viento ya había arrasado con todo,
Los ojos se habían vendado
las lágrimas rumoreaban la vida
y ella sangraba...

Cuando los ojos no tenían que mirar
Te vieron...
y fuiste la sonrisa que suavizó las horas
El cariño que curó las heridas.
El abrazo que abrazó mi vida... 


Para Verónica, quien me dijo : "El cariño ayuda a sanar heridas"

lunes, 15 de noviembre de 2010

Camino y la noche se esconde,
Me escondo y la noche camina dentro de mí.

Se cae el bolígrafo
La tinta de los besos se esparce.

Un quejido de escombros
Me besa los ojos.

Y la sangre de la despedida
Inunda los amaneceres de ausencias.

El aire tibio, de mis ojos sin voz.
El silencio que inunda las caricias que no fueron.
El recorrido inerte de unas manos en mi pelo.

Hoy todo apela a mis lágrimas
Pero ellas no vienen.
Yo estoy demasiado lejos
No quiero salir a su encuentro…

Un grito recorriéndome los pies
Y las ganas de salir corriendo.

De pétalos naufraga mi noche.
De miles de versos, que no fueron.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Se entrelazan...

Se entrelazan

Un minuto para olvidarse de los días
Un minuto para caer azul, vestida de noche
Un minuto para sonreír impaciente
Un minuto para querer eterno
Entre tus besos.

Caen las pinturas
Y el silencio me acaricia
Las partituras de nuestro concierto
Se escriben suavemente entre tus manos de músico
Y artista.

El secreto de amar tus manos
Es sólo mío.
Y te quisiera pintando
El borde de mis pechos
Y mi cintura.

Otra noche
Y me enredas de sonrisas
Entre la tibia distancia.

Correría a tus ojos
Sin importar la hora
Ni la distancia.

Soltaría el guión de mis ojos
Para amarte improvisando…
En el cielo volarían todos los versos
La sutileza y pasión de la música
Y los colores de los oscuros cuadros…
Para quedarnos volando
Abismados de arte y de ti.
De arte y de mí.

Escribiré un poema en el borde de tus silencios
Y seremos los artistas
Que pintan su arte,
Entrelazados de besos.

Soltando de la noche todas las lágrimas.
Dejando las lluvias de la vida, entristecidas, en otro jardín...
Cuántas veces segui amándote...
Me han preguntado de qué estoy enamorada...
y anochecida me he sentido
al saberte sólo como un recuerdo...
Sólo eso, un recuerdo.

Así que le prendo fuego al recuerdo
al igual como lo hice con el libro que tanto adoraba
con el cuaderno donde te encontraba
con las cartas marchitas
y la última rosa...

Qué triste es ver arder
pero no de pasión
la vida...

Pero es tiempo ya
de dejarte partir...
Ya no hay espacio para ti
y para mí...
o te quedas y me muero
o vivo ya sin ti...



domingo, 7 de noviembre de 2010

Concierto de lluvia...



Rozan furiosas las gotas de pena.

Esparcen los colores de lo que fue un sueño.
Me abriga y me abrazan las consonante perdidas
de mi amada lluvia.

¿Qué me dicen?
¿Qué sueño desesperado aletea por salir corriendo?

...Concierto, concierto de lluvia en mi ventana
   y en mi alma...

Sostengo un café,
sostengo una quietud inventada.

Salir corriendo,
humedecer la pena,
limpiar el alma,
llorar dejando los versos del tiempo aplastados...
dejando salir el poema, de la que soy, de la que fui...

Concierto.
Concierto de lluvia enredado en el alma...
 
Las vocales se aprisionan
las comas lloran
las lenguas de señas se aplastan
el lenguaje es otro
los sueños y la vida
son otros.
 
Maletas de cartas...
No quedan oídos...
Como me duele el silencio
como me sangras...
 
Concierto
Concierto
 
Concierto de lluvia...
Cruzando mi ventana...
¡Cuánto frío!
 
Primavera entristecida
lluvia de amanecer, anochecida...
 
 

Tu boca carga el silencio
Más profundo y triste
Que puede esconder la vida.
Tus ojos gritan y lloran
Posados a los lejos
Enredados en la lejanía.

Sueños grises
Quebrantando los huesos.
Adioses que jamás se escucharon.
Una lluvia irrumpe en pleno desierto.

Sólo quieres unas manos
Para pintar los sueños.

Deambulas en tu insomnio
Y se arropa aún más el vacío.
Se quiebra un nuevo recuerdo
Y los cristales lastiman
Sangra el silencio
los puntos y las comas
Ya no se nombran.
Y entre las rendijas
Se siente tu silencio
y se cuela la sangre.

Un jarro cae al suelo
todas las flores estaban marchitas
el agua sigue un recorrido
dibujado por el olvido
y cae al abismo
gota a gota
tocando los recuerdos...
gritando, porque en el fondo
aunque sea la única forma
aún lo quieres dentro.
 
Cenizas
llanto
silencios

Un concierto de dolores 
ante la tristeza de quien vio partir...
Un vacío entonado
en un violín...




Tengo un enredo de escombros en el alma

Esta noche quisiera caminar
Esquivar todos los rumores de los violines
que me lloran…

Quisiera sortear y poner en su lugar
Los recuerdos heridos
Los minutos perdidos
Cada trozo de mí
Que ha estado esparcido…

Caminar en mis tinieblas
Limpiar los rastros de sangre
Sonreírle a la que fui
Y tomarle las manos…
Levantarla de los escombros
que dejaron
las venas de mi pasado…

No tengo certeza
De que si 8 años son mucho o poco
Pero estoy agotada
Y me duele saber que el calendario
Trae un nuevo año
A partirme los ojos.

Hoy quisiera
Poner en su lugar
Mis sueños destruidos
Acabar el llanto
Que tanto ha dolido…

Borrar su olor
Sus manos
Su cuerpo enredado en mis gritos…
Secar la lágrima
Volver los ojos
Y caminar de frente
Sintiendo la vida…
Sintiendo mi vida…

miércoles, 3 de noviembre de 2010

domingo, 31 de octubre de 2010

Mis ojos se cansaron de esperarte.

Hubo sólo lluvia, y jamás llegó el arco iris.
Los cuentos de hadas
son sólo un bonito pasatiempo.
Los cuentos de príncipes azules
sólo dejan corazones llorando.
Extrañando.
Y el azul del olvido
tiñe la noche de negro.

Mi iris extrañó
innumerables veces
que los leyeras
sólo para sentirte
naufragando un poco más cerca...
y no a kilómetros mar adentro.
Mientras me mantuve sin dar pie atrás
frente al mar...

¡Tenía tantas ganas de verte llegar!

Ya ha pasado tanto
¡mira!
hasta las estaciones cambiaron...

Ahora llueve en primavera
sólo porque no volverás...
Pero tanto se cansaron mis ojos
de no verte llegar
que ya no esperarán más.

Me reclaman su derecho a soñar
mientras combaten con el insomnio
que le has dejado a mi vida.
Me reclaman su derecho a amar
algo más que a un recuerdo...
Me reclaman su derecho a volar...
y me dicen al oído
que ya te comenzaron a olvidar...

Me reclaman no verte entrar
por éso, quiero no amarte más
no añorarte más
no saberte ausente
nunca más.
Y como sé
sé muy bien
que jamás vendrás
porque no te atreverás
lo sé, no te atreverás
siquiera a decir:
lo siento si te lastimé
lo siento si te ilusioné
lo siento si no te amé

Quizá sea esa la respuesta
y realmente
no lo sientas...
pero hoy hay tantas tormentas
que mis ojos se visten de sombras
se toman un montón de pastillas
que aseguran olvido
y no te recordarán nunca más
no hasta al punto
de volver a llorar
de volver a llorarte...

Amarte
Amarte será el recuerdo frío
de un largo invierno.



Olvidando...

Los primeros pasos del olvido:
Ya no sé cómo son tus ojos.
Y ya puedo ver el sol
a pesar de que no estás.

Olvidé el recorrido de tus manos
en mi ayer.
Y empiezo a dibujar un mundo
con un pintor en mis ojos.

Deje de sentir
como se movía tu cuerpo
mientras me bailaba en silencio.

Sólo tengo éso
notas silenciadas de la vida.

Ya no tengo nada de ti
nada que me estremezca
nada que me haga
soñar por ti...

Pero tengo nuevos sueños
y te recuerdo
sea el tango que sea
luna sólo habrá una
y tú, tú la perdiste.


miércoles, 27 de octubre de 2010

 Una lluvia de insomnio en el alma,
una herida que no cicatriza
rumoreando su cuello...

Aún tiene el olor de la última rosa
adherida a los huesos...

Su vestido ha desteñido
frente a un solo recuerdo...

Se queda desnuda
con un frío entristecido...

Cree que han anochecido
todas las esperanzas...
Enciende un cigarro
y camina...

La lluvia la cubre
es un velo parecido a un preludio...

Su venas serán violín
su piel un piano
y la noche y el silencio
llorarán al sentir la música
desde el silencio cruel de la herida.

Todo mientras su sombra camina...

Se esfumó la luna
Se fugaron todas las estrellas
Algo parecido a la noche
le cruzó las manos...
y sangró el silencio de su herida...

Un adagio le besó el cuerpo

y después de tanto amar
sólo pudo llorar...

Un silencio de mar,
ahora le toca los ojos.

Un movimiento de estrellas
le desordena el alma
y un sin fin de hojas
grita bajo su almohada...
Es cierto, desde su ausencia
ya no queda nada.



domingo, 24 de octubre de 2010

Otoño en ti...



Se tejen tras tus ojos
un recuerdo llorado mil veces

Las ausencias apenas las toca el viento
y se lleva todo, todo
menos su recuerdo...

Algo lastima
cuando ya no queda nada.

Qué ganas de que cruce la línea de los tiempo
y te abrace...
Qué ganas de que el vacío
sea el recuerdo
y las lágrimas sólo el vestido de ayer.

Otoño
Mezcla de llanto y mujer.
Mezcla de olvido en los sentidos
Mezcla de un recuerdo
que no ha dejado de doler...
Mezcla de su perfume en tu piel...

Otoño en ti
al borde de las noches
y de las alas lastimadas
al borde de tus ojos
y del recuerdo...

Pétalos de la última lluvia...
y vuelan con el otoño
las lágrimas de la ausencia
que dejo bajo la piel...

miércoles, 20 de octubre de 2010

Interrumpe la procesión del silencio
acurrúcame el cuello...
¡bésame!
y no te vuelvas a ir...
No me dejes así
no sin contestar:

¿Qué rumor de violines dejo tu nombre?
¿Qué grito de mar, en mis ojos, se ahoga?
¿Qué sinfonía de besos, no besados, en el alma has dejado?
¿Qué viento me susurra tu nombre en mi silencio?
¿Qué nota musical del silencio eres?
¿Qué es venus sin ti?
¿Qué viaje emprendieron las hojas de mi otoño?
¿Qué lluvia inolvidable me tatuates?
¿Qué hago en esta lejanía que tiene tu nombre?
¿Qué lenguaje grabaste en mi cuerpo

que ya no puede hablar sin ti?

                      Vuelan en mil pedazos
          todos los versos de mi alma
    desde tu ausencia...

Ausencia de ojos
Ausencia de alma
Ausencia de vida
Ausencia...

No te vayas.
Quédate cerquita de mí
hasta que salga el sol...
Piérdete conmigo en este amor.

martes, 19 de octubre de 2010

Recuerdos esparcidos en el alma...
Tu voz romoreándome los deseos...
¿Recuerdas cuándo me cantabas?
Todas las notas musicales besándome las ausencias...
un "mi" en los sentidos y un "do" en la lejanía.
Fue demasiado tarde
cuando quise decir: no te vayas.

Un poco del silencio de los sentidos
tocando un violìn en mis labios...


Qué ganas de llorarte...
me has dicho...
y mis ojos tejen tu nombre
para besarte por última vez...
ya sin lágrimas de tanto llorarte...
 
 y el corazón cae al abismo
de la nueva ausencia...
y esta melodía
y esta melancolía
de extrañarte tanto...
Me tiene en tus ojos vagando...
 

domingo, 17 de octubre de 2010

A un abismo de tu boca
A un silencio de amarte.
Amándote.
Desnudes de ti, en mi piel.

Abrumada de amarte tanto,
de sentirte en todas partes,
de quererte en todas partes...
y saber que en ninguna realmente estás...

Enamorada de unas manos
Que me soltaron hace tanto
Enamorada de unos ojos
Que ya ni sé como miran…
Enamorada del recuerdo
Que me lastima.
Enamorada del espacio
Que dejaste en mi cama
Del vacío instaurado en la ventana.

Enamorada de un sueño de ayer…
Y ya no sé
Como dejarte de querer…
Y ya no sé
Como renunciar
a tu piel…
y ya no sé
como olvidarte
si te amo en todas partes…
aunque no estés…

Enamorada de un recuerdo
Que se quedó en el ayer…

(¡Ven…
Ven aunque sea la última vez
Pero ven!..)

La 5ta Estación - Sueños Rotos

jueves, 14 de octubre de 2010

Cerrar los ojos
y dejar el frío
fuera del alma
Cerrar las cortinas
y llorar...

Cicatrices grises
cruzando el sol...
Cerrar los ojos
para volver a empezar...

Caminar
con el mar humedeciendo los sentidos...
Perdiendo las huellas
y dejando una sombra...

¿Qué si lloraba?

Voces profundas
un canto desconocido entonaban
y yo me perdía
Me dejaba besar por el mar
casi por completo me entregaba...

Quizá deba ir a caminar
una vez más...

miércoles, 13 de octubre de 2010

Algo decae aquí adentro…

Se rompen los cristales de mi vida y todo sangra.
Esta vez no es culpa ni del frío ni del asco que él dejó
Ni de la ausencia, de unos ojos negros.
Esta vez soy yo la única responsable
De sentir la sangre entre la boca.
No sé si quiera algo
Ya no sé que puedo esperar
Qué amar
Sólo estoy llorando
Llorando y llorando.
Como si sirviera de algo.

Quisiera cerrar los ojos
Y dejar de sentir…
Puedes decirme que es sinónimo de vivir
Pero ya no sé, no sé que es vivir.
Es sentir que los cristales se te quiebran en los ojos?
Qué un mar te inunda el alma?
Qué la soledad abruma?
Qué el viento llora?
Qué ya nada queda?

De pronto todo es vacío.
De pronto todo es silencio.
 Y yo me pregunto, si las hojas de otoño se enamoraron del viento?
Un susurro de lluvia me desliza un "sí" en la mejilla...
Porque después sólo sobrevino el vacío y mi silencio...

lunes, 11 de octubre de 2010

Conjurar tu nombre
mientras la noche calla.
Una caravarana de recuerdos
llorando en la ventana.

El tiempo enmudece
cuando ella llora.

De pronto comprender
que de mí no queda nada
más que tu sombra...

y desde hace tanto que tomastes las maletas
que no sé que hago esperándote
mi alma tiene las persianas suicidas
detrás de los cristales de la herida...

Quisiera verte sonreír una vez más
una vez más.
y una ráfaga con tu nombre
desordena mi alma y mis noches.

No llores
ya no sirve de nada.
Ya no te voy a esperar
aunque nunca te deje de amar...

sábado, 9 de octubre de 2010

Hoy lloro con todos los idiomas del mundo en mi piel, hoy lloro con el silencio de las estrellas clavado en los ojos, con el grito del mar en la vida. Hoy lloro viendo desprenderse de mi alma, las esperanzas. Hoy lloro sin entender nada. Hoy lloro porque el amor no alcanza para curarte...
Mi antártida necesita de ti, y sólo llega un silencio constante de barco viejo...
Hoy, hoy sólo se llorar.
No me abraces, mi piel está cansada, sólo voy a llorar más.

viernes, 8 de octubre de 2010


Siento que algo me falta,
como si un pedazo de mí se hubiese desvanecido.

Las hojas de mi árbol, se han ido.
El otoño es tan permanente
cuando alguien te falta
pareciera de pronto que eres tú la que te falta,
porque la desnudes se vuelve un detalle de la lejanía.

Qué viaje más letal a la herida, fue verte.
Gritar enmudecida de dudas: tu nombre adherido a mis labios
como el último de tus besos...
Salir corriendo detrás de tus ojos, sólo para volver a verlos
eso quise... Correr a tu cuerpo
al encuentro mudo de la música
y ahí estuve, clavada a mi asiento
sin moverme
sin atreverme...

Sentí que estaba en la arena
y que el último barco, se marchaba
con lo que más amaba...
tan lejos y tan de prisa...

¡No te vuelvas a ir!
Lo siento, verdad que aún no has vuelto
verdad que no has de volver...

Comenzó a llover
con tus ojos enredados en mis nubes.

domingo, 3 de octubre de 2010

Te regalo...

Te regalo las sonrisas que jamás sonreiré
Te regalo los abrazos de todos los tiempos
para cuando no quede nadie más que te abrece...
Te regalo la luz de la luna, para cuando llores
sepas una vez más, que luna sólo hay una.
Te regalo las noches, donde los tiempos se desvanecen
QUERIENDO una caricia.
Te regalo el silencio
 para que abreces su música muy dentro de tus sentidos...
Te regalo mis ojos, sólo una vez más...
Te regalo un recuerdo en mi almohada...
Una despedida jamás pronunciada.
Te regalo el último beso, que jamás besarás.
Te regalo los días y las mariposas que tanto te gustan
para que nunca dejes de soñar...
Y te regalo lo que jamás volveré a ser prendida de una cintura
besando recuerdos bajo la lluvia de la luna...

("Siento que puedo saborear tus versos,
ya casi logro escucharte recitar" Me dices)

¿Y cómo llega mi voz en tanta lejanía?
¿Será que me quedé a dormir dentro de ti, para que me escucharás?
¿Será que hay distancias que no distancian?
¿Será que la noche es la cuna de las despedidas?
¿Será que extrañaré tu nombre de por vida?

¿Será que aún?..
No...

Por donde tus ojos habitaron... A mi abuelo.

Ya va más de un año de tu ausencia, pero te había dejado de ver hace tanto que hasta parte de mis ojos te habían olvidado antes de aquella tarde donde cerraste los ojos sin despedidas...
Sin embargo, recuerdo tu sonrisa postrado en una cama cuando volvimos a vernos, después de que disputas de adultos nos habían alejado. Mis ojos te buscaban tímida, y cuando me tomaste las manos, sentí la misma sensación que cuando corría a sentarme entre tus piernas, para ser feliz, hace ya tanto.
 No recorría los mismos pasajes que tus ojos habitaron, desde que era una niña... Me entregué al silencio y corrí libre entre el bosque de eucaliptos que dejaste, me deje abrazar por los álamos que tanto me gustan y supe con alegría que podré ir a escribir bajo un árbol viejo, recuerdos para ti y para mí.
 Mientras miraba maravillada un paisaje pintado para soñadores, los pájaros tenían un concierto que me arrullaba el alma, y yo pensaba, ¿cuántas veces, abuelo, habrías pasado por ahí? Teniendo muy presente que mis palabras se ahogan, sin llegar a tu mar, y que los números no importan, me bastaba saber que habías estado ahí, y que gracias a eso, yo hoy podía sentir, un silencio que cantaba y bailaba en los brazos de una brisa de lluvia, mientras las horas parpadiaban y las hojas rumoreaban tantas cosas...
Me hubiese encantado poder regalonear una vez más.... Tomar tus manos y soñar...
Me pierdo en el silencio, mientras me atrevo a confesar que te extraño, y que me encantaría verte una vez más... Sé que no puedo y no quiero jugar a la ilusa, pero iré a buscarte entre el campo que dejaste, a ver si entre silencios, hacemos de los recuerdos, un poco de música.

Para: Francisco Javier Riveros Hernández, mi querido abuelo.

sábado, 2 de octubre de 2010

Quizá te borré de mis ojos...
Quizá un soplo de olvido me besó el corazón...
Quizá tanta lejanía, hizo que perdiera la noción
de tu perfume...
Quizá prendí tu recuerdo y te fumé...
Quizá quiera engañarme por enésima vez...
Quizá sea verdad, que te olvidé...

A tu memoria Lilianita...

Sin espacio para traerte de vuelta
Cansada de gritarle a la muerte
y sentir como el eco recae en mis ojos
vueltos lágrimas…

Sentir un invierno sumergido en la herida
Soñarte, acariciarte,
son sólo recuerdos,
de cuando conocí la primavera.

Apoyo mis manos en la ventana
Esperando que tu cara se refleje
Apoyo mis manos en la ventana
Esperando que vuelvas
Apoyo mis manos en la ventana
Esperando verte jugar en el jardín.
Verte entrar por ahí…

Extraño hasta lo que no hacías.
Tu sonrisa de noches que se volvían días
Tu amabilidad a flor de piel
Tu abrazo y tus ojos
Tu belleza y tus silencios
Tu ternura y tus manos…
Extraño tus ojos en todos los idiomas
Extraño tu vida, de por vida.

¿Quién se llevó tu música?
¿Quién secuestró el sol?

Distancias que no distancian
Porque en el fondo
Mantengo retratada
Tu sonrisa en mi alma
Tus caricias y tu vida…
Pero quisiera verte
Mi alma y tú, son invisibles…
Y ambas hoy, lloran…
Tu recuerdo en mi alma.

Vuelan las hojas de otoño
Mientras mis ojos están en alta mar
Mientras apoyo mis manos en la ventana…
Esperando verte entrar…


A tu memoria, Lilianita…

jueves, 30 de septiembre de 2010

Decaer de pronto entristecida

Como un puñal entorno al alma, humedecida.
Como un invierno inesperado
En los ojos del verano…
Creer que todo ha pasado
y encontrarse con los ojos trizados
por un recuerdo jamás olvidado...

Alas de cristal
en el grito último del abismo...
En el fondo del vacío
sangraron todos mis nombres...
todas mis alas llorando
trizadas...
en el fondo de mis ojos.

miércoles, 29 de septiembre de 2010




Decaigo en las sombras, sin pinceles y sin ropas
Pierdo los sentidos de tanto sentir
Y desaparezco apartando de mi sombra
Recuerdos.
…Ya ni siquiera me atrevo a decir
Que es el tuyo el que confunde
Este intento de vivir…

¿De dónde provienen los atardeceres del alma?
¿Cuándo se sabe que unos ojos no volverán a amanecer?

Mezcla de vino en la habitación
Difuminada la ilusión
Las sombras sangran
La vida grita
Los cristales del espejo sólo llorarán
Al ver tanto vacío…

Un frío me recorre las esperanzas
En este remolino de tiempo…
Mi alma es el epicentro
Del terremoto que desmoronó mi vida.

¿Dolor?
¿Vacío?
¿Cuándo se muere realmente
quién no conoce el olvido?

Lluvia de cometas
Lluvia de estelas
Lluvias de estrellas fugaces
que tampoco mueren.

Qué lluvia de hojas
en mi otoño gris…
¿Qué memoria me pintaré de nuevo?

Violines y pianos…
Un recuerdo enredado en mis manos…

Desnudes de heridas…
No encuentro palabras para una despedida.
Quizá no me voy
Quizá ya me fui…
Quizá
Quizá
quizá…

Aún conservo una rosa

Mientras, podré sonreír…
Aunque la lluvia no de paso
Al amanecer de los sentidos…
Quisiera entonar:
Un canto por los heridos…


9 CRIMES - DAMIEN RICE CON SUBTITULOS EN ESPAÑOL

A mi querida Alexandra... 29 de Septiembre de 1997

Se silenció tu llanto de niña
Tus ojos risueños de vidas claras
Tan efímero como la vida
Tan eterno como la nostalgia
Caen las cascadas que dejaron tu nombre
En mis ojos que no te han olvidado,
Tanta lluvia en tu recuerdo
Tanto viento soplando al olvido
Tormentas en el alma

Duele tu ausencia
Duele saberte ausente
Duele saber que vives sólo en los recuerdos…

Quisiera verte, tomarte las manos
Soñar descalzas
Y volar,
Quisiera que bastara amar
Para que la vida pudiese continuar.

Te extraño
Y ese grito es poco.
Te extraño…
Y los pájaros vuelan a otra morada.

Alexandra…
Alexandra…
Pronuncio tu nombre,
como queriendo que vuelvas….
(queriendo ciegamente que vuelvas)

Y el silencio llora conmigo
Otra noche
Otro silencio
Un recuerdo…
Sólo eso, un recuerdo.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Sobredosis.

Sobredosis de silencio en los sentidos
Sobredosis de llanto que no llora
Abraza la noche el silencio que gime
Me destroza.
Me congelo sin saber que árbol mirar
Me recorre descalza una humedad que sabe a lágrimas

Qué angustia besa su pelo
Qué desgarro no pronunciado

Lluvias del fondo del mar
Lluvias interminables por dentro
Cuánto silencio…
Sólo deseo llorar.

Caen de sus manos
cristales que esconden
la herida de siglos

Sobredosis de ausencia
en el alma...
Sobredosis de nada
de angustia
de miedo
de soledad
de silencio...

Sobredosis de barcos
en su mar.
Sobredosis que la deja ahogada
mirando lejana alta mar.

Sobredosis.
Sobredosis.
Volar con las maletas en ruinas del alma,
pero volar.



sábado, 25 de septiembre de 2010

Se ahogan, se estremecen, se ocultan, me queman.
Me acuchillan, me desgasto, renuncio.
No existe el olvido, como no existe Dios.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Me desvanezco...
Sopla azul el viento
las cartas repletan la habitación volando
...
pero recuerdo: las quemé todas...
No vuelan más que recuerdos.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Tan lejos...

Que frío entre los huesos…

Recuerdos atrapados en la cintura…
Acordes de locura
En los besos de la luna…
Entre la niebla de los ojos
Caen las últimas lágrimas
De la última carta que deje de leer
Hace tanto, y que aún así,
Mantengo grabada en mis sentidos…
A veces parece que me doy por vencido
En esta batalla de olvidarte
De arrancarte de mi piel
Y de mis sueños…

¿Cuánta lluvia hay en el corazón, gritando tu nombre?
¿Cuántas memorias, sostendré con tu voz?
¿Cuántas noches deberé extrañarte?
No volveré a nombrarte,
esperaré que amanezca y recomenzaré...
pasajes sin memorias, recuerdos sin historias...

Gritaré al olvido: Qué ya no te tengo…
Para que llore, sin saber porque llora
Para que por pasajes olvidados camine
Desierta de ti, mi memoria.

Voy volando del árbol
Muy lejos
Tanto, como me dejó tu voz…
Me pierdo…

Suenan las campanas del abismo
Cerca de tu boca
Volaría
Pero me pierdo…
Tan lejos de ti amor
Tan lejos.

Cae la rosa que me regalaste
Aún conserva el perfume de tus ojos negros
Aún conserva el recuerdo
Que llora entre tanta lejanía…

Mis manos
Tus manos…
La rosa no pierde el color de tus besos
Pero sé muy bien
Que no te tengo…
Que hoy estás tan, tan lejos…
Como la lejanía en la que me embarco
Buscándote en el lucero que lleva tu nombre

En el mar de mi noche…
Se ahogan los recuerdos…

Tan lejos de ti…
Tan lejos.

viernes, 17 de septiembre de 2010

He querido ser lluvia tantas veces
Deshacerme entre los gritos que me golpean de tanta nostalgia.
Llamarme muda, entre el silencio de la sangre.
Llamarme oyente, debajo del tiempo
Que no es más que música…
Llamarme mujer, cuando te veo venir
a los brazos que dibujan primaveras
sólo por verte…

Llamarme lluvia…
Llamarme…
¿Qué importancia tiene mi nombre en otros labios?

Desaparezco como la última gota del diluvio
Suenan los violines
Suena el réquiem

Me desvanezco…
¿Llorar?
¿Dije que no puedo?
Que no sirve de nada,
Mientras me muero.
Ya no hay salida…

soy la que dibujó un adiós en el charco...
y aún así, jamás quise irme
de tu lado...

Había un viento en los recuerdos
En la bahía de la ilusión
La música para los silenciados
La poesía para los lastimados

Enamorados de la vida
Cuando se esfuma…
Maletas viejas.

Me fumo tu recuerdo,
entre el grito que no dije
entre el silencio que sí fui...
Enamorados de un recuerdo…
Mientras cae la lluvia
Que siempre quise ser…
la que se quedó en tu piel...

No me esperes
No volveré…
No me esperes
No sé cómo volver...

y abrazo a todos los vientos
mientras me mezclo entre tanto sentimiento...

Soy la última lluvia...
El único adiós

¿Quién silenció este amor?



domingo, 12 de septiembre de 2010

Mientras me voy...

Ha escrito la lluvia que llevo por dentro...
Noches entumecidas,
noches y humedades del fondo del silencio...
Cuatro acordes rotos
que me miran de reojo...
Caen los tiempos
Gritan las almas lastimadas...
Se aplastan en un grito enmudecido
las murallas.
Ya no queda nada.
Se destroza el espejo.
y el recuerdo se triza contra mis ojos
para verme llorar una vez más...

No quisiera recordarte
No quisiera.

El corazón aúlla...
Yo me voy.
Cae en mi sobra
el último brillo de los ojos.
Escribe el mar
en mi piel...

Heridas de sal...
Heridas...

De lejos me observo
y sigo llorando
mientras me voy.

Allá lejos
en mi alma
sigue la lluvia
sigue el desgarro
y cae los cristales otoñales
mientras me voy...


viernes, 10 de septiembre de 2010

Naufragio...

Se acaba el silencio, y los gritos resuenan en su garganta, hasta destrozarla.
Caen de su boca, las gotas de sangre, que dejo el abismo.
Naufragio de sueños viejos
Que no se soñaron.
Equipajes de muertos, en los ojos.

Olas que lloran
Olas que mueren
Olas que enmudecen
Olas que gritan
Olas…

No alcanzó a decirle
Las palabras que lloraba,
Cuando ya era demasiado frío
Y demasiado azul
El silencio que quemaba.

No alcanzó a besarlo
Cuando el mar
Se lo arrancaba de sus brazos.

Naufragio
Naufragando

¿Cuánta ausencia
Y cuánto frío?
¿Cuánta soledad
 Y cuántos ausentes mirando el vacío?

y comenzó la lluvia
cuando lloró el silencio.
Dos pasos más allá
de aquel naufragio...

Fran...

lunes, 30 de agosto de 2010

Nevando... en sus ojos... Nevando... en mis ojos...

Alguien entona una canción gris… Cuando los ojos de luna, ya no alcanzan.
Una canción de huesos…
En una precesión de silencios en tumbas frías.
Sin tiempo, sucumben los relojes rojos.
La vida quiere llorar, sabías?

Todas las criaturas aúllan en los ojos de luna
Cuando éstos ya no alcanzan.
Sostener el aire, sin pulmones.
Sostener la vida, sin emociones.
Es un barco sin mar
En la deriva del recuerdo, ahogado.

¿Cómo explicarte que esa huella de sangre me recorre los pies inmóviles
cuando camino bajo mi noche, y el viento enfría hasta los deseos?
¿Cómo explicarte que en ese viaje interminable de media noche nunca amanece?
¿Cómo explicarte que el barco naufrago en mis ojos
sin siquiera alcanzar a nombrarte?

Un ruido desgarrante asesina la noche
Y la sangre embriaga los rincones olvidados del olvido.
Y caen muertos los ojos, ya sin alas.

Tormentas…
Grietas…
Vidas…

Consonantes ahogadas
En ruidos azules… dentro del grito del abecedario.
Los gritos se revientan como gotas en la carretera vacía.
Y los vehículos ausentes, gimen debajo de sol, que no alumbra.

Noche y día, en silencios destructivos bajo la cortina de humo del desamparo…
Cómo decir que tengo incrustado en las costillas, un recuerdo muerto?
Cómo decir que tengo este no tenerte adherido a los labios del puerto?

Todas las señales desaparecidas, la niebla gritando.
Mi columna vertebral, se desprende de mí,
Para caer en los ojos de él, por última vez

Llorando
Gritando
Aullando

Nevando en mi vida
Las noches enmudecen mientras caigo
Cuán vacío es el abismo?
Una a una mis costillas se quiebran.
Y me desvanezco.

Nevando en el mar.
Nevando.
Llevándose los resto de luz,
Que jamás nos alumbraron.
Nevando... en sus ojos
Nevando... en mis ojos.

jueves, 26 de agosto de 2010

“…Todo lo que se puede decir es mentira, el resto es silencio, sólo que el silencio no existe. Las palabras no hacen el amor, hacen la ausencia. Si digo agua, beberé? Si digo pan, comeré?


Lo que pasa con el alma es que no se ve. Lo que pasa con el espíritu es que no se ve. De dónde viene esa conspiración de invisibilidades? Ninguna palabra es visible...” Alejandra Pizarnik

martes, 24 de agosto de 2010

Olvidarte?

La noche cae oscura y blanca al mismo tiempo
como si sostuviera tus labios, aquí adentro.
La lluvia ha comenzado, puedes sentirla?
Recurre el cuerpo, entre las lágrimas que no has llorado.
Te diviso lejos, tras las ventanas de los años,
que han construidos las ausencias.

Llorar? En qué lenguaje?
Con qué ojos?

De mi mano desciende el silencio
Donde aúllan los pechos, de la niña.
Hay nieve, hay tanto invierno sin ti
En aquella morada.
Que la soledad ya se mese en mis sentidos.
Me rumorea el olvido…
y vuela.

Olvidarte? En qué memoria?
Con qué parlamento?
Si la noche toca un violín
y me recuerda tu boca.

No sé porque de nuevo te estoy buscando.
Tan perdida en tu recuerdo.

Nada dolió tanto
Como el barco donde me he ahogado,
sin saltar al mar.
Nada dolió tanto
Como el adiós no pronunciado
De los ojos que sólo sé amar.

La niebla cuela tan hondo esta noche de tumbas
Que duele el silencio
Y también el borde de toda la música
Tanta lejanía de barcos
Tanta!

Los barcos de sol
Lloran de noche.
Los tripulantes ensombrecen los besos
que no me diste.
Los gritos de las olas, te nombran.

Pronunciarte.
Se deshace tu nombre,
En mi vida.
Mientras los barcos de sol
Lloran de noche.

Un desierto de días
Entre tanta lejanía.
Mira,
La cantidad de gritos que dejo tu nombre.
La cantidad de heridas.
Mientras caigo sin paracaídas
Desde tu cielo,
a las costas frías del mar.

Olvidarte?
En que lenguaje de muertos,
has hablado?

La luna tiene los ojos silenciados
Lastimados…
Ausentes de ti.
Embriagados de tu nombre,
Jamás pronunciado.

Olvidarte?
Y con qué me quedo?
Con la niebla?
Con la lluvia?
Con un la muerte?
Sin recuerdos?

Olvidarte?
Me niego a olvidarte.
Será miedo al vacío?
Se podrá estar más vacía?

Cae la noche negra y blanca
En el caramelo de los ojos, nunca vistos.
Prefiero extrañarte
a olvidarte…
Prefiero colgarme de la luna
para verte
en vez de olvidarte...

lunes, 23 de agosto de 2010

La luna tiene la tristeza ahogada desde hace casi, 9 años.
No se necesitan lágrimas para llorar, ni sangre para sangrar.
Lloro y sangro, sin ser vista, detrás de sus ojos
Pero juro, será la última vez.
Mi piel, me ahoga.
Mi alma tiembla, yo la acercó un poquito a lo que fuimos
Y me grita: ¡sabes muy bien, que no se puede, que jamás será lo mismo!
Y lo sé, lo sé.
Mi memoria juega conmigo
Y sólo se acercan a mí, los recuerdos del fondo de la herida.
Me he quedado tendida, mientras me volvía a mirar.
Lastimada.
El viento ahoga el violín que llora en esta piel.
La habitación está muy fría.
La niña, ya no me mira.
Siente que le fallé
Siento que le fallé
Mis ojos, yacen sin colores, humillados.
Cómo es posible, que el viento no me toque la piel?
Demasiadas migajas.

sábado, 21 de agosto de 2010

En la espera de una visita, en un hospital...

Se entretejen gritos ahogados en paredes y paredes blancas.
Lloran las lágrimas que se prohíben en los tejados.
Lastimados están, hundidos y hasta perforados.
No llega ninguna carta escondiendo esperanzas.
No existen los colores en este lugar.
El blanco es el costado de todos los heridos
Como los sueños que detrás de esas llaves
No pueden entrar.
Una enfermera me prohíbe pasar
Necesito verlo! Grita mi corazón
Pero el de ella se ha clausurado,
quizá ante tanto dolor.

Todas las caras aquí gritan
Una camilla apresurada lleva
Un cuerpo que ya no sabe como respirar.
Y se aferra a una máquina
O la máquina a él, ya no sé
Nunca supe.

Mis ojos quieren huir.
Necesitan encontrarlo
Y ni siquiera hay ventanas.

Leo Neuropsiquiatría
Leo UCI
Leo palabras que me asustan
Pero no son ellas las que me golpean
Es ese aire que duele
Que parece cortar la piel
Y hasta los sueños.

Lo busco, tiene carita risueña
Tiene una sonrisa que acaricia
el más íntimo dolor.
Y me encuentro con unos ojos perdidos
Los más ausentes que no saben llorar
O que se han cansado de llover en el mar.
Me duelen
Me duele saber que si sigue viendo paredes
No ha de conocer jamás como canta el mar
Como se despide la lluvia en plena bienvenida
Como los arcoíris son el columpio de la niña
Que la privaron de jugar, pero no de soñar.
Como se aletarga el sol en tanta lejanía
Y cuando parece no poder estar más lejos
La misma lejanía que confunde sus ojos
Se vuelve noche entre los gritos que visten el silencio
Me han dicho que se llama María…
Y sólo sé eso
Un poco del dolor que me duele
Me invaden un deseo de tomarle las manos
Y mostrarle los últimos colores de hoy
Aún hay tiempo, pienso.
Y están tan lejos, y estás tan alejada.
Me sabe lastimada
Me quedo con su sabor a dolor
En la boca…
Te llaman loca
Me sabes triste, herida
Niña sueña, que corazón que sueña
Puede volar,
cruza las paredes de la tristeza
nada el mar vestido de oscuridad
para que siendo sirena
logres sonreír una vez más
una vez, de verdad.

Y ahí es donde por primera vez veo a María
No antes, ahí en Neuropsiquiatría.

Parece que puedo entrar
Me confunde un pasillo vacío
Y lo veo, tan dulce como silencioso
Dormía
Lo acurruco entre mis brazos…
Lo extrañaba, y lo extraño…
Fueron segundos, que los quise eternos.
Mientras dormía.

domingo, 15 de agosto de 2010

Amarte en lejanía...



Navega la noche en el océano
Se ahoga el secreto de la luna
Se pierden sus ojos en busca de su lucero
Se agotan las esperanzas
En medio de la tormenta
Lluvia de noches ausente…
Oh, ausente!

Parece más sencillo besar todas las gotas del mar
Que encontrarte, que encontrarte…
La luz se pierde en los ojos de la viajera
Los barcos lloran, las lágrimas llenas de rosas, de aquella pasajera.
La espuma grita, los besos se ahogan.
La distancia…
oh, cómo duele!

Ojos de luna
Grabaron el te amo
De su lucero a la distancia…
Ya no hay forma de renunciar…
Te amo…
Te amo…
Maldita sea, cómo te amo!

Quisiera tenerte aquí
Quisiera verte
Quisiera quererte
Déjame ser la lluvia en tu desierto
Y tú se la luz
Que apagaron mis ojos…

Te extraño
Me extrañas…
Y la distancia perdura
Oh, perdurará…

Agotaré mi locura
Y cuando tenga una cuota de cordura
Renunciaré a ti…
Antes no puedo
Antes no me dejes...

Se ahoga el cielo
Se esfuma la sal de mar
Con la condena de no verte otra vez…
Mi piel se quedó vacía
Mi alma herida…
Ven, aunque sea la última vez.

El barco parte…
Mis lágrimas también.

 Azulada la nostalgia...
en la lluvia del recuerdo...
Amarte en lejanía...
Amarte...
Oh, amarte!

domingo, 8 de agosto de 2010

Tengo los ojos que mueren en el fondo de la noche
Tengo los labios de una rosa cuando nace
Tengo las manos de un ave que aprende a volar
Tengo lluvia en las venas, las del último glaciar.
Tengo notas de piano rumoreándome el alma
Tengo una amanecer pendiente
en tu noche
en la mía
Tengo un sueño enredado en los ojos
y hoy quisiera pintarlo contigo
Pintor de manos de músico
Píntame un acorde de amor en los ojos

La noche aletea y su fulgor de estrella que llora
me quema en tu lejanía.
Entre tanto aleteo quisiera volar
Quisiera amar
(y en esta distancia loca,
Juraría que te estoy amando)
Capitán de mi boca
Bésame los sueños
Para que naveguemos juntos
En busca, de un amanecer…
De nuestro amanecer…

sábado, 7 de agosto de 2010



Bajo el sol y bajo la noche.
Bajo un árbol de recuerdo que lleva tu nombre
Me desvanezco.
Tomo los silencios milenarios que quisiera callar una vez más.
Los tomo en el charco de sangre, donde me sostengo última.

Cruzan la línea de los ojos
Las caritas de aquellos niños, para quienes la música fue negada.
Todo duele más, bajo sus sombras de invierno.

Otoño, ven y llévame,
Ya me han arrancado del árbol,
Ya volé lejos, tan lejos como la lejanía de un abrazo ausente.
Ya me columpié en las heridas
Ya me rendí y volví a empezar.
Pero sigo ahí, sácame, llévame
Que la lluvia de su sangre, me hace daño.

Viento, acurrúcame en tu dialecto de locos
Que seré tu piel, y mi sangre

Me llora el alma, su lluvia y lejanía.
Pájaros y sombras grises

un abrazo adherido al alma...
no deja de llorar
mientras sigue
desvanecida...

lunes, 2 de agosto de 2010

Adormecida en ti...

Las gotas descalzas
rumoriando un adiós en la ventana
en la cortina de los ojos
en los agujeros de las nubes,
por dónde se filtra el sol de agosto.
y el último suspiro de tus labios lejanos...

Una música ajena a la piel
hoy sin sombras.
Cae un libro
con las palabras trizadas de penas.
Cae a la vida, con los ojos de ensueño
lo que no supe soñar.

Entumecida.
Desconocida.
Adormecida,
en ti...

...La rosa tiene su sangre
en el borde de la luna...

No quiero gritos!!!
No al borde del camino
no en los ojos
no en el alma.
No desde que no estás.

El culumpio y el roze de la agonía
en los huesos de la vida.
Aletean las mariposas, que te llevaste.
El reloj de arena
debería detenerse ahí afuera...

Llora el rocío
en la escarcha del alma.
Duele el vacío
en la noche blanca.

El tatuaje sin cuerpo.
Se acabaron las ausencias,
ahora seré yo, la ausente.
y la eterna adormecida de tu cuerpo...

Navegante de aguas dulces
naufragarás en las mías saladas.

Burbujas de esta vida
reventándose
en el licor de sus ojos.

Soy la última lluvia del invierno
la eterna llamarada de los ojos...
La ausente.
El viento.
La rosa, que se quedó
adormecida en ti.

sábado, 31 de julio de 2010

A mis últimas horas con 18 años...

Cerrar páginas, cortar lazos, regalonear la memoria con un poco de esperanza.
Ha sido un año, peculiar, intenso, un camino donde se me han congelado los pies, y me ha dolido el invierno que abraza mi alma, pero de todas formas quiero apostarle a la vida. Apostar hasta tatuar un amanecer en mis ojos, sonrisas en mi alma, y alas en mis sueños.
Abrigo para la ausencia, café para la nostalgia, un abrazo para el adiós, amistad para continuar viva.
Despido las últimas horas, de mis 18 años, inolvidables por emotivos. Quisiera despedir la tristeza y las lágrimas, pero en el fondo me ayudan a seguir, a valorar, a crecer, incluso a aprender a amar.
Tengo ciertamente las alas clausuradas, he caminado perdida sin rumbo, y eso no me asusta, en el fondo dibujo mi camino, pero me hacen falta colores, pinceles, témperas… pero con tus ojos, veo cosas que con los míos no puedo, mis latidos débiles deslindan en el abismo constante, se desmorona la orilla de la vida, y siempre un poema en el que caigo de bruces, me ayuda a alejarme del abismo azul.
No tengo mucho que decir, buscaré un buen lugar en el cual pueda retomar el vuelo, tengo por cielo mis sueños, y por estrellas a mi familia y amigos, tengo por viento las ausencias, y ciertamente alguno que otro recuerdo.
Tengo por luna mis ojos, y por noche mi vida, pero de la mano con la esperanza, con voluntad y sonrisas, buscaré mi amanecer. Dejaré a mi memoria llorar con los primeros rayos que vea, para que luego se enamore y le sonría a este cuadro que me dignaré a pintar, a este cuadro que se llama vida.


Un abrazo, con especial cariño, Fran.

domingo, 25 de julio de 2010




La vida como un péndulo
Me tomó por sorpresa, en los ojos del cielo. Y empezó a llover.
No había caídas, cuando iba cayendo.
No hubo un rumor más desgarrador, que cuando la muerte le tomó la cintura.
Y sentí que nada valía, sin sus ojos mirándome.

Hoy, me confunde el aire de sus ojos ausentes.
Me quema descalza, el ruido de los ángeles que me inventé.
El invierno me toma las manos, y me enreda el alma.

Demos un paseo?
Por las calles que tatuados tenían, nuestras sombras.
Sólo un rumor de silencio plateado, inunda mis latidos.
Caminar entonando la soledad
Guiada a la deriva del recuerdo
Los faroles reconocen la ausencia
y callan.
Yo también lo hago, le regalo mi sentimiento al tiempo.
Y camino, en dirección a ningún sitio
Nada me sirve si tus ojos no me están mirando
Si el brillo de la vida, no me sostiene la mano.
Si mi aire pierde tu perfume, y me asfixio de ausencia,
Y de caídas.
Vuelve. Será posible?
Los cielos se tornan grises, la noche llora en su cuna desnuda y le faltan las caricias de los días de ayer.

Cuándo muere el ayer? Cuándo el calendario estrena un nuevo digito?

No lo creo. No sé cómo se cree.

Me faltan luces desde el fondo del mar. Me faltan olas en las estrellas.

Llorar, sanar.

Olvidé como se pronunciaban las esperanzas, como se pintaban en el pelo las sonrisas.

Olvidé como ponerme de pie, para disfrutar de la lluvia…

A pesar de quedarme caminando en la tormenta más fría que han visto y rumoreado mis huesos. Sombras y esqueletos desde el fondo de mi noche.

Lejos, dos delfines bajo la cortina de lluvia, bajo el recuerdo de unas lunas.

Las lunas besan, mi calma blanca. El cuerpo yace, en los rincones de ayer.

El otoño anda descalzo, como fantasma en los labios y la nostalgia de los ojos cuando anochece.

No hay dioses. El Olimpo que aguardaban algunos ojos, se ha cerrado en mi vida. Llevándose hasta el recuerdo de lo que fue creer.

Alcobas, pájaros volando dentro de la habitación.

Recuerdos rojos por su nombre, herido en mi boca.

Si pudiera cruzar la línea vertical delos tiempos, te abrazaría besando el horizonte cual amor de siglos.

Eso eres.

Eso fui.

sábado, 24 de julio de 2010

"Laura y Alejandro, dos almas tatuadas de amor"


Un silencio en sus labios, sabe a música
Una sonrisa enredada en lo simple de la vida,
tiene como acordes sus ojos.
En los de ella nacen las estrellas
En los de él, un cielo nocturno tiene grabados los de ella.
En su cielo se teje su nombre
Y amanece en Alejandro, la sonrisa de Laura.
La sonrisa que parece bañada en manantial
La que tiene brillo celestial
La que él sabe amar...

Almas enamoradas
volando en TE AMOs infinitos de luz
Desde los orígenes del amor
Se aman.

Cuando la luna resucita,
es porque sus ojos se han besado
creciente como su amor, va la luna…
y la luna acuna sus nombres
cada vez que menguante está
y el plenilunio es como, cuando juntos están
y su amor es tanto, que la noche no necesita más.

Laura y Alejandro
Van pintando la vida
Van pintando el amor
Van soñando y amando
Enamorados
En ellos hasta se aman, los te amo!

Las estaciones, acunan sus cuerpos
Las rosas sus colores
El mar su profundidad
La vida sus manos entrelazadas
Sus almas enamoradas
Tienen tatuadas el espíritu del otro
El sueño del otro
Que desde hace siglos, empezaron a soñar.

Serán felices, son felices
Laten el uno por el otro.
Son, uno solo con las bellezas de dos.

Besos del mundo
retratos del otro, pasos con rumbos
a sus ojos...
Sus manos, escritura del viento
rosas del tiempo.
Sus almas, tatuadas de amor...
Eternamente, tatuadas de amor.

jueves, 22 de julio de 2010

Como una hoja arrugada
dañada y herida
sucia y vacía, vacía.
Enredada, mezclada
en el vaivén del adiós
va la mujer
va la niña
la de hoy
la de ayer.

Aunque llena de sangre
entre los rumores tibios de su alma
encanta una melodía
que de pronto le duele a los ojos.
Le sangra a la vida.
Viajera, sin retorno a la esperanza.
Viajera, sin cadenas
aunque encadenada…

Desde el fondo de las aguas
quiere resucitar la ahogada…
Cristales en los últimos dolores de su océano…
corriente turbia.
Corriente fría.
Espejo de dos mundos.

La lastimada, la rosa que mató un cuchillo.
Desconsolada.
Así quedó.

Tiembla al borde del viento, su súplica silenciada.
Rumorea, cascabeles.

Dejarse entrar a la tierra, para salir del agua de los ojos
que encienden cenizas para conocer el fuego.

Tocar los silencios, con otros más profundos,
Más dolidos
Más silenciados.
Besarlos y enredarlos,
Desnudarlos
Con las manos frías, llorando.

Anestesiada
Como se deshacen las esperanzas
en los ojos de la ausencia.

Olvidada
Como el bello sentido, del sin sentido.
Como el brillo de los ojos que ya no brillan
por la muerte prematura, de hoy.

Anacrónica
Como cuando el mar llora en calma, en mis ojos de ayer.
Como cuando el silencio no encuentra almas, ni tampoco rumbos.

Oceánica
Misteriosa y profunda
Necesitando sal para no congelarse de miedo…

Anochecida
Como la muerte
Como quién murió de frío y de llanto.

Nostálgica
Como las hojas sin rumbo
Descalzas y pérdidas, tiñendo desvelos.

Efímera y eterna
Como una despedida
Como el luto de un beso.


Naves tristes
Aves olvidadas
Calles sin comas, sin puntos, sin respiros.
Memorias sin recuerdos
Sobredosis de amnesia
y de heridas.

Todo lo que puede llevarse una tarde
Un segundo
Un respiro
Un silbido
Un olvido

Mi vida.

Los árboles hoy son violines
Lágrimas, madera en llanto.
También las velas de los barcos,
gritan en la confusión de añorarse tanto
y no encontrarse…

Alejarse
Lejanía.

martes, 20 de julio de 2010


Qué decir, cuando la herida es tan visible…Cuando la ausencia, quema
 Cuando el espacio que dejó su nombre, no habrá quién lo cure.
 Violines detrás de la vida, recuerdos y acordes. 
                    Viento y dolor, viento y vacío...                    
No me mires
 No sé cómo escribir el punto final
No estás, y desde ahí
No estoy.

Más que tu ausencia...

Descalza del mundo
pisando y llorando
las hojas entristecidas
que dejó la nostalgia y el otoño...
que reside en los respiros
desnudos y fríos
de este invierno sin paraguas para el desconsuelo
de las últimas calles
con consonantes echas de sangre y lluvia
de recuerdos y olvidos...
Noches y noches vacía
desde que la sombra de unos ojos negros
que un día hace muchos siglos amé,
cruzó la puerta para no volver
para mirar otro cielo
llevándose hasta la sombra de Venus
de mi cielo, de mi cielo hoy oscurecido...
Vago, vago vacía
aunque repleta de recuerdos con su nombre
aquél que se me olvidó...
Aquél que escribí entre las cenizas
de una tormenta que acunaba sus besos,
detrás de otra puerta.
¡¿Cuánto es capaz de extrañar un corazón, cuándo sólo extraña?!
¿Cuántos pétalos deshojará la rosa que tiene, sólo un suspiro?
Desde la lejanía de lo que me queda
ya no alzo ningún brindis en su nombre,
lo olvidé
detrás de tantas memorias
de tantos árboles
de tanto frío
y tanto, tanto océano...
Vuelvo a caminar descalza…
Sobre el barco que se llevó hasta tu nombre…
Nada puede dolerme más que tu ausencia
eso creía.y hoy que no estás…

nada más puedo afirmar.

Nostalgia…

domingo, 18 de julio de 2010

Soltando de las manos, los anillos con promesas inventadas.
Soltando de los brazos, los ríos de sangre, de una piel lastimada.
Soltando del pecho, como una caída libre al océano de sus ojos,
las palabras llenas de ausencias…
Soltando de los latidos, los nombres que dañaron versos
de la poesía más intensa, llamada vida.
Soltando lágrimas, llenas de tinta, a la hoja blanca de sus ojos.
Soltando los últimos quejidos de la muerte, que abrazo la vida.

Soltando, soltando, dejando ir, yéndome.

Dejando los gritos atrapados en la ventana,
En el parabrisas, en la cortina.
Dejando…
Las cenizas del cigarro del recuerdo, más lastimado.
Dejando los huesos sin memoria,
Porque se cansaron de recordar…
Dejando la mirada perdida, en los atardeceres…
Para despertar mañana, amanecida.
Dejando las sombras, el equipaje repleto de escombros
Dejando aquello que le duele hasta a los hombros.

Dejando, como un barco que se va a volar…

Yéndome…
Tomando los segundos descalzos, en el reloj de arena de la vida.
Tomando el último suspiro de una lágrima.
Abrazando la carita de ella
Los ojos de él
La ternura virgen, de sus besos.
Yéndome, con un papel y un lápiz…
Sin heridas, y sin puertas grises.

Simplemente yéndome…

domingo, 11 de julio de 2010

Cuando sólo quede frío...

De pronto va soñando la vida, y llorando los huesos.
Trémula insinuación de la noche.
Ojos grises, de frío.
Ojos llorados, de olvido.
Tumbas y epitafios de sangre.
Por debajo de la noche, el frío.
Por debajo del frío, mi nombre.
Ocho veces morí, ocho.
En la carretera de mis ojos
Se atropellan las últimas consonantes
Donde murió la niña.
La ventana tiene la humedad de la vida
Y las gotas saladas del desengaño

Cuando sólo quede frío, sentiré
La nostalgia azulada besándome el alma.

Jugué en los colores del último arcoíris
Donde murió la muerte,
Donde sonrió la vida vestida de luto…
Con la sonrisa de los siglos aplastados
Contra la pared negra de la soledad
Que se hace blanca y mía.

Tómame entre tus brazos
Como cuando se abraza la lluvia
Así me sentirás…
Efímera y fría.

Los siglos yacen en la almohada
Y en una nube colocaré cristales
Lloverán gritando, los recuerdos
Que me besarán las boca, la última boca
Cuando sólo quede frío, pronunciaré tu nombre.

El Aplastamiento de las Gotas Julio Cortazar

sábado, 10 de julio de 2010

La noche de hoy, conmemora la última en que tu alma respiró.
Hay agonías que duelen,
siempre a alguien le duelen.
Te recuerdo, entre sábanas,
que parecían siglos sobre tu cuerpo.
Los ojos ya se habían marchado
La memoria y los recuerdos, estaban cansados
Las sonrisas parecían, no existir más.
Ni siquiera lágrimas, tenías.
Eso será entregarse?

¡Cómo llora la vida a veces!
No quería recordarte, no quería.
Cómo si el dolor pudiese evitarse.
Cómo si el alma, no tuviese lágrimas.
Dime… quién me pintará un carrusel de otra era?
Quién?
Quién, cuando no queda nadie.

Nostalgia.
El sol de ojos ausentes, en el corazón del muerto.
Claveles que lloran, en las manos de ella.
Un año, mañana será un año.
Las sombras, los recuerdos,
los recuerdos,
¡que sólo nos quede eso, recuerdos!
No es tu ausencia lo que me duele,
es su dolor el que me hace daño,
y con ello, tu ausencia.

Los barcos se parecerán a la muerte?
Al menos sí la distancia de los océanos,
Con la de las ausencias.
Al menos sí las olas furiosas
Con la rabia y la impotencia.
Al menos sí la sal
Con las lágrimas, con la soledad.

miércoles, 7 de julio de 2010

El pelo de ella tenía olor a lluvia, también su alma.
Sus ojos, y el aire lejano que los separa de los de él, jugaron a amarlo.
El borde de sus labios, creaba canciones entre los besos.
Y entre el vapor, es escribía aquella canción
Que murmuraba el amor.
En el espacio de sus senos y su ombligo, se escondía un grito
Que muerde los sentidos, y la agonía.
El delirio y la inconsciencia…
Las manos de él, jugaban con el alboroto de su pelo,
Sus ojos se perdían, en la lejanía de los de ella.
Él quería sentir el grito que moría, entre sus senos y su ombligo.
La miraba, cerraba los ojos y la quería suya.
La tocaba con deseo, la quería
La amaba…
Bajaba en el desliz de su pecho,
A ella se le arrancaba un suspiro.
A él más le gustaba.
La buscaba, ella huía jugando.
Él la estaba amando.

lunes, 5 de julio de 2010

No hay espacio, entre el temor de esta distancia que le duele a los huesos, que le quema a los ojos. Pareciera en el viento, no quedar nada, pareciera en mis ojos, no quedar nada, cuando el último barco naufrago... y las olas ahogaron tanto amor, que hoy es nostalgia...
De pronto ven, abrázame, me haces falta. De pronto no llega nadie, y la lejanía y sus ojos asesinos me duelen. Pasajero de la noche, sílbame una canción de hace siglos... Dame una esperanza que nazca todos los días, como el color del sol al medio día.
Respirar, hace falta respirar, o será lo único que el dolor aletargado de años, permite hacer?
Respirarse el color sepia que dibujan las fronteras mientras no te encuentro. Es consumir el polvo que dejo el adiós, en la carretera de unos ojos, que se han cansado de viajar y no encontrar.
Pañuelos... y recuerdos quebrajados como pétalos.

Yann Tiersen - L'absente

miércoles, 30 de junio de 2010

Dejar las maletas,
no hace falta equipaje.
Dejarlas, con los papeles rotos
cuál persona arrancada de por vida
de las entrañas, de una niña.
Cuál cuadro feliz, lleno de tinta.
Dejarlas, junto al cuerpo también vacío.
Y marcharse…
Quebrar la agonía de un beso…
De un recuerdo que se adueñó de los ojos
del desvelo, y de la vida.
Crees que se pueda estar más lejos,
cuándo se está tan lejos?
Crees que el abismo,
tenga olor a olvido?
A dónde vas? grita la sangre…
Se enreda todo en esta piel marchita
Agrietados los recuerdos en la piel, duelen.
Y llegan heridas las palabras a los huesos…
Y no hay respuesta.
No voy a ninguna parte, silba el tiempo.
No hay camino.
No hay cielo.
No hay esperanzas.
Me las había inventado todas…
Nunca estuvieron.
Sí, creo que alguna vez sí estuve.
Ya no… Ya no hay forma, que no sea gris
ya no hay sonido que no sea grito.
El viento entró a mis ojos náufragos
Y se detuvo el sol…
Y las olas me ahogaron, sin resistencia.
Tienen una tormenta aquí adentro,
cual sentencia…

Espió una fecha en el calendario de mi memoria
Los números se enredan con tanta sangre.
De nada sirve decir, que no quería
Que me duele la herida, hasta hoy en día.
De nada sirve llorar, ni siquiera sirve para aliviar…
y todo este marchito tiempo
es lo único que tengo, lágrimas
lágrimas cuándo sonrió
lágrimas cuando camino
lágrimas cuando no quiero llorar
lágrimas cuando lloro
lágrimas en silencio
lágrimas en ausencia
lágrimas en verano
lágrimas en gritos
lágrimas en invierno
lágrimas con sol
lágrimas con lluvia
lágrimas con tiempo
lágrimas sin tiempo
lágrimas en vocales
lágrimas en consonantes
lágrimas en versos
lágrimas, que no existen
más que aquí adentro…
Lágrimas que nadie va a llorar…

Marcharse,
Cuándo la tristeza es tanta
Cuándo la memoria no avanza
Cuándo el frío es eterno
Cuándo el asco consume
Cuándo ya nada importa
Ni siquiera vivir
Ni siquiera morir…

Silencio… La noche grita!

martes, 29 de junio de 2010

Cae la noche, un ruido de nostalgia en los ojos...
Sincronía de ausencias, laten.
Llora la noche, en el espacio vacío de un recuerdo, lleno de nombres...
y las sombras se abrazan, se enredan, me confunden...

Un silencio se vuelve cenizas, me lloran hasta las alas esta noche...
la luna cada vez me parece más lejana, como la vida misma.
Lejanía y un adiós que tiene miedo.
La noche entera, tiene miedo...

Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet