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viernes, 12 de febrero de 2010

Bésame...

Sin tiempo ni ataduras, sin un hasta siempre, ni un no te soltaré nunca...
sólo bésame...
que la lluvia sea sol
en mis labios
que el café de mis besos, sea un deseo tuyo...

Abrázame...

Cubre mis silencios con tus brazos
Dibuja mujeres soñadoras
pero pinta sólo, mis sueños...

Quédate

Qué el amenecer ya se acerca
y es todo tuyo...
Quédate y tomaré el cielo
para hacerlo nuestro...

Y las ramas de mi piel
caerán bailando a tus ojos...
formando estrellas
cumpliendo deseos...
Sí la soledad tuviese ojos, serían los tuyos...
Sí el silencio tuviese una voz, buscaría tus labios..."
Caminé sin sentido, hasta caer de bruces...
El silencio me dibujo una caricia
y me trajo de vuelta las sonrisas...
El olor a los pinos
el sentirlos
Me encantan los pinos
tanto como los álamos
y mientras caía
los veía-sentía en mis ojos
en mí
estuve recostada
mirándolos
esos pinos con historias
y muchos ojos
Esos pinos que me devuelven la vida
aunque sólo sea un instante
aunque solo sea de visita...
Tengo lágrimas en los labios
Y besos en los ojos
Tengo muriendo un silencio en mis manos
Y cantando un mudo en mis oídos...
Hoy no es hoy, sino mañana, lo que quería en los ojos, y nunca tuve, quizá sea ayer el instante perfecto para dejar de sentir el miedo en los huesos, el asco en la sangre… Así es pues como me declaro sin ayer que me agriete el camino, sin presente desvanecido como todo, y aún más sin mañana, me cansé de no tomarlo en brazos, de no hacerle una caricia…
Olvido también el reloj, y se acaban con él, las horas, los minutos que me cuentan un día menos, un día más…
… y por qué me dirás? O cómo yo, omitirás todos los por qué…
Qué más da, me declaro como quiera, porque quiero, simple…
porque no quiero obedecer más que mi corazón y mis límites serán los que trace mi alma…
Hay algo que no puedo sacarme, ni declararme sin ello, no puedo declararme sin ti…
Te tengo en los ojos, en mis caricias, en mis murmullos, en mis pasos, en mis olvidos repletos de memoria, en mi piel… y en lo que quiero tener y abrazar a mis latidos... Porque eres parte de mi vida, porque eres necesario para seguir, para que esto merezca llamarse vida!

miércoles, 10 de febrero de 2010

Tengo una dulce sensación en los labios...
Tus besos queman delirantes
en busca de un yo que no existe
y que abrazas fuertemente...
contra ti,
contra tus latidos que hago míos...

Corrimos,
fue lindo sentir las hojas
en mi cabello
fue rico sentirme libre
tomando tu mano...

Me abrazas denuevo
parece que nada más importara...
parece que estuviesemos solos
entre sonrisas
entre caricias
entre momentos que...
por efímeros
haría eternos...

Para Daniel... por hacerme sonreír...
Necesitaba un café!!

Escrito el 24 de Mayo del 2006, a Albin...

... recuerdos caen a tu mente
como una amenaza temblorosa...
estás callado como una rosa
cubres tus miedos
con una armadura de sueños

entierras las horas
bajo una sepultura
de una aurora

abrazas un mundo
que solo tu conoces
quién tendrá la llave de tus risa
el candado de tus miedo

te encierras solo
y acurrucas tus dudas
hombre solitario y callado
creo que te han dañado
supongo que es el ser que más has amado..."

Gracias por mantenerlo... Un abrazo

Dibujarte otra sonrisa...

Te encaminaste en mis brazos, así sencilla y única, te dejaste acariciar por mis tristezas que gritan entre líneas ahogadas.. Por eso y porque te abrazo sin tiempos ni medidas, sin horas, ni calendarios, quiero dibujarte una sonrisa... como la de hace un rato, como la que te abriga...

Eres frágil e intensa
Eres niña y princesa
Eres capullo y mariposa
Eres murmullo y hermosa
canción
estás vestida de amor
tienes en los ojos
resucitando una pasión...

Caminas y dejas estela
caminas y te hundes en la arena

Tienes colores para cada amanecer
mereces ser
la belleza de mujer
que te abraza los ojos

Eres sonrisas al medio día
Eres azucenas
florenciendo en primavera

Eres la sonrisa que le hace falta a mis ojos...
Y las tristezas que se pierden
en un anochecer...
descubierto de incendios
de árboles
de silencios...



Dedicado a Panchita Henríquez...
Me han dicho que tengo los ojos perdidos... Y yo me cuenstiono sí aún tengo ojos...
Sí, sí los tengo. Están llenitos de sangre, de gritos, de tristeza, de mudes, de él, de ella, de besos, de lodo, de voces, de vida y de muerte...
Sí con desearlo bastara para morir? quedaría vida en el mundo?
Estaría viva yo? Lo estoy?
Tengo los ojos tibios …
Hay aire de ayer, no tengo mucho que decir al parecer, no sé, he estado confundida y nostálgica... con gritos atrapados en cortinas rojas...
ansiaba este silencio total ...
con el ruido frágil y casi ausente de mi respiración y nada más... nada más, pareciera qué hasta mis pulmones hubiesen dejado su función para no interrumpir...
hasta los pájaros callaron esta noche, hasta mis recuerdos se emmudecieron, para bañarme de silencio, para cubrirme de voces sin volumen, qué hoy, que hoy, no me rozan la piel, me arañan el alma, con la intensidad de tanto silencio...
Tengo los ojos tibios, debe ser mi corazón que no ha dejado de llorar...

Entonces...

Con sueños y entera libertad, con miradas acariciando un recuerdo…
Lluvia, espacios de tiempo humedecidos.
Una vez tu mano quedó tendida, quedó abrazada a la esperanza.
Te imaginé cayendo, de bruces al abismo, sola, gritando.
Tan sumergida en tu mundo, que la humanidad, humanidad?
Estará bien dicho?
Que más da… ella no entraba… no ahí…
Y, en un principio gritabas, ENTONCES … ENTONCES... ENTonces... entonces …
las fuerzas se fueron acabando, había entre su recuerdo y el mundo, una distancia horrenda. Nadie oía, había tanto ruido, que au grito, su grito fue otro más que se ahogaba en los vicios de la ciudad … se desvanecía …
ya no gritaba, ahora murmuraba … entonces... con el último aliento de esperanza… apenas musitaste ,entonces…

martes, 9 de febrero de 2010

¿De cuántas formas llora un corazón?
Hoy no sé cómo estoy, no sé sí los ojos se me perdieron entre tanto silencio, o sí siguen conmigo reconstruyendo monumentos falsos de vidas que quiero creer que no fueron, pero que siguen siendo.
No sé que motivo me condujo a esta vida,a estos colores, a las sombras que inundan de recuerdos el único camino hasta mi casa, hasta su casa...
Tengo un grito muerto en un pañuelo...
Dime...
Dime a que te saben mis ojos?
cómo te duelen mis labios?
cómo una rosa dando vueltas habla?

Caen cristales
aturdiendo las neuronas

Tengo una sobredosis de ti
que me quema los ojos
Tengo un refugio muriendo
y noches, que no saben a nada
en tu piel volaré mis sueños
en tu piel, morirá mi paz

Hay soledades...

No quiero manos
no quiero ropa
no quiero estruendos
los rayos congelaron el sol
y la lluvia inundo de voces
el silencio mismo

No hay calles
sin hojas marchitas

No hay primavera
sin ráfagas de otoño

La lluvia sigue cayendo
y mis ojos muriendo
aunque hay tanta vida
que no sé donde meterla
que no sé donde vivirla

...

Qué anda triste la noche, qué anda mudo el silencio...
Qué cristales murieron, qué gotas no tocaron el suelo?

Tampoco nada de lo que diga servirá, no puedo borrar nada, no puedo ayudar con sentir...
Pero... No hay peros que valgan esta noche, no hay recuerdos que no envenenen la almohada...
Te acompaño con un café, te acompaño entre la oscuridad misma, que te tiene agrietada la piel, y me tiene lágrimas que no debes ver...

Intento dibujarte caricias, intento susurrarte un te quiero, intentos, sólo intentos...

Qué anda triste la noche, qué anda mudo el silencio...
Qué andan muriendo mis brazos, los que intentan sostenerte
o ir a buscar un recuerdo al suelo...
De qué sirve un no te rindas ahora, de qué sirve?
De qué sirve que anhele verte bien, si mis ojos están lastimados y ven heridos de por vida, los tuyos...

Qué anda triste la noche...
mientras te abrazo, en silencio... en silencio...

Desnuda...

Qué color tendrán mis miedos?
Cómo serán mis ausencias?
Estarán llenitas de ti?

Mis venas tendrán poesía?
Mi corazón tendrá corazones adentro?

De dónde nacen mis sonrisas?
Alguna tiene tu nombre?

Puedes oír mis silencios?
Puedo dibujarte en mis brazos, sin verte?

Puedo acariciar tu alma
sólo con quererlo?

lunes, 8 de febrero de 2010

¿Qué me resta ahora?

¿Qué me resta ahora?
Un charco entre las tinieblas
tu rostro tendido ahí…
Temblando
el viento galopa entre tus rosas
Escuchando, ausente tu voz.
Vagando están mis lágrimas
dime:
¿Qué me resta ahora?
volar como las palomas
o huir.
Trepas transparente
entre la muerte de mis sentimientos
de mis pensamientos,
mas te puedo decir
tú para mí
jamás dejarás de existir.

Unas de las primeras cosas que escribí... A la memoria de...

domingo, 7 de febrero de 2010

Quitámelo de los ojos...

Quiero acariciar un amanecer, y verme reflejada, limpia, sana y por sobre todo viva... No quiero más amaneceres, con sus ojos, los que se clavaron en los míos, los que me hacen odiar hasta lo que respiro. No sé que hago aquí, no sé cual es mi rumbo, y creo que ya no creo nada...
Sólo te pido que me lo quites de los ojos, de la piel y del alma...
El viento abrazaba mis murmullos, el café se derramó entre heridas moribundas,los espejos se vinieron abajo, vidrios. El ruido era tan profundo como el silencio mismo. Tu imagen se desvanecía frente a mi vida, tu olor quedó en mis manos, en mi cama, y en la soledad que se apodera de mis horas...
Violines, se me estremece el cuerpo cuando la madera llora. Piano, me desplaza en los acordes, se apodera de mi cuerpo, y hace tambalear mi alma. Más ruido, más silencio, más violines, más piano... Y la lágrima que gritaba en tus ojos, la que se quedó en los míos, es lo único que escucho, es lo único que me envenena la piel. Caigo ante los vidrios, y me sangran recuerdos...
Viento, lluvia, hojas, soledad y más recuerdos...

Caminata...

Caía la noche llena de silencios, caía a mis entrañas la angustiante sensación de olvido, y el viento revolvía mis pensamientos como si me golpeara desnuda, como si tuviese contacto con ellos….
Inicié la travesía, lejana y tan mía, como el deseo que me envolvía el alma, y me cansaba los pies y me helaba las horas, un sentimiento inquietante de desistir me vestía, más sabía q debía continuar…
Anocheció y se inundo de estrellas, fugaces deseos cayeron toda la noche, y el paisaje se torno hermoso, sólo alborotado por el silencio mismo, entre el grito q no se oía, acompañada de una boina gris, como poeta, saludó la luna, radiante y con un poema escrito en los ojos, me acogían besos lejanos, y me mantuvo de pie toda la noche, aún cuando el dolor mismo no me dejaba dar otro paso, miraba el cielo, y la veía tan pulcra, tan bella, y tan lejana de mis abrazos, y aún así abrazándome, que seguía, que seguí, hasta llegar con parte del alma herida, a pedir sanar, para verte sonreír sin lágrimas ocultas, para sonreír contigo
Mori hace unos año, y tomo mis ruinas y recuerdos entre las grietas de mis pasos olvidados, y vuelo muerta por el pecado de tus lágrimas.
Quisiera que la memoria fuese voluntaria, y así dejar de sentir este constante invierno que me viste, o que más bien, me desviste.
Deje primero el abrigo, era negro, marchito en el olvido del diluvio. Luego tomé mi sangre y la esparcí lentamente entre el camino que me mató... y el suicidio un rugido del cielo, un trueno más entre tanto invierno que me comía los ojos.
Ya no tengo venas, están vacías, ya no tengo abrigo, por eso el frío se burla de mis sonrisas, tengo el miedo en el recorrido de mi sangre, y el asco de me coló en los huesos...
Un paso más, y la batalla termina, siempre es un paso más...

No tengo vida, pero tengo la forma de conseguirla en este refugio de sueños, aunque se me cuele por las manos, aunque se desvalenzca como la niña sonriente que hace mucho tiempo fui...

Vaciar el alma para dejar de sentirla herida...


Grito con la boca cerrada desde hace mucho, desde antes que exista el tiempo.

Un abrazo...

Tenía el deseo de comenzar este lugar, y entregarme a él, como quien se deja seducir sin más ni menos, y deje mi ropaje enredado en las sábanas y aquí me quedo... Enredando y desenredando mi vida...
Te doy la bienvenida a mi refugio, a mi vía de escape más servicial, ahora estoy gritando en medio de estas líneas, dejando un abrazo para ti...

Prisionera de tus ojos...
Son huellas en los ojos, son recuerdos en el corazón, miradas que no veían nada más que dolor, sentimientos que abruman el alma...
Tengo la lluvia cobrando vida en el tiempo...
Y caen rosas ensangrentadas, gritando tu nombre...

Sabes, la tristeza fue lo único que logró encadenarme...

Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet