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sábado, 13 de marzo de 2010

Minutos gastados de mi alma
Noches que saben a rubor de labios oscuros
y el rumor del mar se cuela entre mis huesos
Ruidos de sangre
temores vestido de sueños
porque tengo que seguir
porque morir hoy
no vale la pena...
Las lágrimas me saben a todo
menos a consuelo...
Los espejos están rotos
gritaron los segundos que no grité...
Tengo desconsuelo
mas aún quiero verte...
aunque la vida
sea un ir y venir
aunque naufrague en aguas inquietas
aunque me ahogue otra vez
en las misma olas...
Y llore tocando esta tierra...

Noches, soledades, recuerdos...
A mi corazón se le arranca
un te extraño...
a mis pies le duelen el camino trazado...
La espera de no esperar nada
El miedo aullando en mi sangre
y el asco dando vueltas en mi cuerpo
echo de vientos, olas y mareas
el que tiene dibujado lunas
y amaneceres lejanos
mas no imposibles...

Quítame de la boca
el sabor de morir
Quítame de los ojos
el recuerdo clavado
en mi piel...

No quiero morir...
aunque me sienta muerta...

viernes, 12 de marzo de 2010

Arráncamelo de los ojos...
Sálvame de la prisión de sus brazos.
Corta las cadenas que asesinan mis pies.
Estoy colgada del árbol de sus besos
cuyas flores se desvanecieron
y yacen entrerradas en recuerdos de tierra
que abrazo contra mis esperanzas, sin brazos.
Muérdeme los sentidos!
La noche es muy larga
y sabe, a su boca...
Grietas
vidrios...
Mata al asesino de todo lo que fui
y bésame
Déjame morir libre...
No me ates a ti
no puedo amarte.
Vi morir ojos
y sentí como mis alegrías caían
en una habitación con olor a inocencia mutilada
mientras temblaba
y mi cuerpo, el cuerpo que sangraba y dolía
seguía de pie
desnudándose
mientras penetraba el sabor del miedo
por toda su desesperación...


Libérame de la sangre que me ahoga...

No hay medidas...

Entonaciones con calvario de nombres
multitud enardecida, de nada.
Tinta... esparcida en todas partes
mientras lloro
Maldito ruido
se me escapan vocales sin nombre, entre quejidos.
Añoro el silencio, que agoniza en la punta de mi lengua.
Muero teniéndote...
Vete, no quiero ser de nadie,
ya deje de ser mía...
Vete... No dejes recuerdos colgados en la ventana.
No dejes historias, que extrañaré mañana.
Vete... qué pasará el tiempo
y me iré con mi desnudes a otro mundo
y me sentirás en tus ojos
Vete, mira la vida sin mí.
Estoy destinada a ser de nadie...
Me quedé clavada tras una sombra que amé con locura...
Sólo recusitaré en sus besos...
Apesar de que siempre, seré de nadie!

domingo, 7 de marzo de 2010

Una sonrisa, una alegría...

Se me endulzo la alegría, las caricias dormidas y las ganas de sonreír florecieron en mí, antes de primavera…
El viento revoloteando, el murmullo tenue de las mañanas… frío desnudo de pasos cansados
Tristes como invierno… fríos como lluvia… me reconforta la lluvia, sabes? Tiene algo q me hace respirar con fervor, transitar con alegría, aunque sea nostálgica…
Alguna vez sentí, q moría en su boca y resucitaba en sus besos…
Ya no siento que muero, pero si camino con la emoción de resucitada… si me sentí triste y ausente, si sentí q ya no podía más, que mis pasos se habían cansado de caminar…Y sabes, es verdad… me cansé de caminar… ahora sólo tengo ganas de volar…
Me siento alegre, entusiasta, con una vida en las manos, en las venas, en los ojos… en mí…
Estoy agradecida de quien nunca me permitió caer y de quien me da alas para volar…
Los vientos, no sé si estén a mi favor, pero me complacerá el sentirlo en mi mejilla…
Saludar al sol y darle una bienvenida a la primavera…

Te quiero, y me hace feliz el conocerte... un abrazo, Fran

(escrito el 14 de septiembre de 2009)

Sonriente...

Me aferro a las sonrisas, y me dibujo un racimo de risas en el olvido, para nunca olvidarlas. Creo en la maravilla de estar viva, y de tener palabras gritando en mis venas, creo en los respiros que me hacen volver a empezar, creo en mis sueños, y creo en ti.
Las olas rasguñaron el viento, y se creó un mar de ilusiones en mis ojos. He pasado noches en vela, gritando con la boca cerrada, acunando las lágrimas en un rincón vacío, mientras caen hojas salpicando más recuerdos, pero ahora sonrió, amo el hecho de estar viva, de sentir, y de sentirte. Amo la soledad de la mañana, y el platicar con el viento que me trae secretos de tu mirada, amo tenerte, amo la vida, por permitirme sobreponerme, y seguir... porque aún queda aire para ti, y para mí..

(escrito el 28 de diciembre de 2009)

Tengo...

Tengo…

Tengo noches escritas
Sentimientos que gritan
Tengo una esperanza
Mirando al cielo
Tengo muchos “te quiero”
Entre cada día que muero
Tengo una caricia
Entre tus ojos
Tengo una flor en invierno
y lluvia en verano
Haré que las hojas bailen temprano
Tengo una canción
Que habla de pasión
Tengo mucho amor
Escrito para vos
Tengo amaneceres
Oculto entre placeres
Tengo intensidad
fugacidad de estrellas
noches llenas de deseos
Tengo un lindo paseo
entre mi locura
Tengo luz de luna
Cruzando mi ternura
Tengo un abrazo
Atando lazos
Tengo sonrisas
Para sumarme a tus risas
Tengo noches en vela
Para pasar las penas
Con olor a café
Aunque pierdo mi fe
Tengo versos
Burlando al tiempo
Tengo mezcla de sentimientos
Acuno algunos momentos
Algunas tristezas
También muchas bellezas
Tengo melodías
Para hacerte sonreír
Tengo mis oídos
Para que puedas oír
Tengo mis ojos
Listos para ti…
Tengo música
y poesía,
Tengo versos
y acordes
Tengo mi vida
esperando por ti...
Tengo mis días
muriendo y resucitando
a los árboles cantando
para que estés aquí
para que estés feliz...

(escrito el 22 de enero)

Hoy quiero sonreír...

Di un paseo y la noche me dejo el sabor intenso en los labios, en la mejilla, y melodías de paisajes en los oídos, recuerdos llenos de alma en los ojos.
El viento me abrazaba, me estrechaba y se marchaba a otros brazos…
Una puesta de sol, con colores intensos, le dijo adiós a la luna, que tímidamente se abría paso entre nubes, entre temores, para coronar la noche con su presencia…
Las estrellas saludaban, y decoraban mis pasos, a la distancia en que las hago mía, con un deseo desgarrador desde mis entrañas, y siguen ahí, y me encantan…

Hoy quiero sonreír…
Hoy quiero sonreír
Por existir
Por poder sentir el viento
En cada centímetro de mí
Por haber compartido
Miradas contigo
Por tenerte como amigo
Por sentirte
Aquí, conmigo.
Hoy quiero sonreír
Porque te quiero
Porque te siento
Porque respiro
Y amo la vida
Porque vuelo
A tus brazos
Sólo para verte…
Hoy quiero sonreír
Por poder escribir
Una sonrisa para ti
Hoy quiero sonreír
Porque nuestros pasos
Se cruzan en un camino
Y soy feliz
Por verte a ti
Sonreír…
Hoy quiero sonreír
Porque la luna salió
Porque el mar
Danza secretos a la noche
Porque en otro lugar
Alguien rió
Hoy quiero sonreír
Sin por qué
Sólo quiero
Sonreír
y sonreír para ti...

Lluvia de sonrisas, que de paso a una flor de risas!!!


(escrito el 29 de enero)

Resurgen hojas de otoño... en mi pelo herido...
Cae como la noche, el iniverno que desnuda mis encuentros
y teje ilusiones, frente a la ventana...
Aunque no parezca, ella, ella, la que quiere vivir en mí...
Cree en mañana...

Mujer de ojos tristes...
Abrázame entre las tinieblas...
Me lloran los sentidos de no sentirte...
Me llora la vida desde hace un siglo...
Y extraño centímetros de ti
como loca...
Extraño tus manos
y veo tus ojos perdidos en ayer
y lloro...
La noche y el abismo
Horas sin reloj
caen soledades
aplastando verdades sin sentidos
que te dejaron herida
que también me hirieron...
Abrázame, para sentirme viva...
para encontrarle el sentido a vivir...
y morir viviendo...
dale calor a mi alma
dale abrigo a mis develos
aunque sea con insomnio...

Abrázame...

Leonardo...

La noche tatuó una eternidad en tu boca
la lejanía mutiló esperanzas
desgarró sentires...
Llantos que queman
se fugaron de tus ojos
para quemar los míos...
Duele la ausencia latente
la presencia que se queda en mis brazos
pero que tomó su maleta
para dejar huellas en corazones
huellas imborrables, de ojos oscuros...

No sé que temores
amarraron tus brazos
No sé que dolores
mataron tus sonrisas

No sé que mantO
te empapó de frío
No sé que boleto tomaste,
que noche te marchaste...

Te tengo aquí
y no te siento...
Me duele, me abraza la nostalgia
tu voz se quedó grabada en mí
los por qué me aturden...

Esto duele, Leonardo...
Quisiera abrazarte
y tengo solo recuerdos...

No haré reproches
como arquitecto de tu vida
eres dueño de pintar tu final
pero no me pidas que no llore
que lo entienda
que me calme
qué me deje de doler...

Te aprendí a querer
y sé que me quisiste...

Ay muerte de ojos grises
y mirada negra...
Ay muerte, que me duele tanto...

Te dejo un lugar en mis recuerdos
para mantenerte con vida
a mi lado...

Leonardo, Leonardo...
Abrázame con tu lejanía de estrella,
con tu mirada profunda...
Con la mirada que quiero recordar...

Te fuiste a volar...

Nunca, pero nunca te he olvidar...
El peregrinaje se tejé de mariposas, las horas saben a sangre, y el cielo tiene bombones de estrellas, bóveda que toco tiñiendo mis ilusiones de olvidos. Para no olvidar a mi lucero, así le decía, mas ahora el cielo, borró sus quejidos, sus entregas, su luz... del alcance de mis brazos...
Suenan las lágrimas que dejan en mis manos, los cristales de lluvia.
Mis ojos se durmieron en los suyos, en sus ojos lejanos de mí.
En su sombra vaga la mía. En mis besos, desesperados en el abismo de otros labios, juegan a verme morir, los suyos.
Enamorarse...
Por instantes olvido las mentiras, y recuerdo intacta mis horas de mujer suya...

La cama tiene rosas, la cama tiene ausencias...
Me quema el olor a su piel, en mis pestañas...
sus ojos grandes, que me dibujaban mundos...
Ahora tengo abandono...
ahora mi mirada se pierde tras sus pasos perdidos...

Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet