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miércoles, 9 de junio de 2010

La hora de un recuerdo que quema los ojos
El vacío de una lágrima
Cuando amanece
Y el tiempo llora
Cuando anochece
Y las lágrimas se acaban…
Porque ya no hay forma de llorar
Porque ya no hay forma de gritar…
Y cada vez, un recuerdo, me quema los labios
Y el silencio me besa los sentidos de la piel
En blanco y negro
En blanco y negro…
Otra noche sin melodía
El vacío de la casa
Se hace interminable
Y laten los corazones
Aún cuando no hay vida…
Aún cuando no hay vida…
Dame la mano
Aún hay tiempo
De caminar por última vez
Con el velo en la piel
Ya no hay forma de llorar
Todo va acabar…
La casa se hace interminable
Las lágrimas ya no están
Pero el vacío, pero el vacío
Vaya que sabe
Como lastimar…
Ya no estás.
Ya no estoy…
Ya no hay forma de continuar...

Manuel Garcia - SCD Bellavista (27-01) - El Reino del Tiempo

Alejandro Filio, Es todo, Un adiós

"En la cúpula del vacío, donde sangra el olvido a golpes con el silencio... Transita ella…
Por el pasillo del miedo, a la izquierda de la ventana, con vista al abismo, se confunden sus ojos…
Las telarañas escriben una súplica de muertos, con las manos que tocan desgarro de otras manos… en el cementerio de cenizas y niebla…
Su cuerpo va a la deriva, y deja caer sus miedos, como cristales… Escribiendo finales...
Se desnuda y continúa su viaje perdido en la locura de la noche, donde se confunde su sangre, con la del olvido y el silencio…
Calla un pájaro, y una nube huracanada deja caer la lluvia, sobre el cuerpo de ella…
Se humedecen hasta las consonantes del silencio… y ella sigue caminando en el camino de los lastimados… con una capa de olvido, entre los temores de la lluvia… y caen los pétalos del recuerdo que la tiene perdida, confundida, herida, y nuevamente perdida…”

ya no te espero (pidan sus canciones preferidas y yo las subo)

martes, 8 de junio de 2010

Van las sombras de sus ojos
Sintiendo el olvido.
Las lágrimas del viento
Humedecen el rincón último,
de la boina de un recuerdo.

Se desvanece el hálito de un hombre viejo,
Y una tormenta de sombras negras
Se lleva las consonantes
De un sonido inventado,
Por el dialecto de los olvidados.

Cuándo murieron tantos colores?
Cuándo afloraron tanto temores?
Se diluyen los temblores
En las corrientes de sangre
Del océano de mi cuerpo.
Tanta ola, tanta piedra
Y de pronto tanta espuma…

Lloran las cicatrices de la rosa del ayer,
En el vértice de un abrigo teñido de manos.
La eternidad grabada de unos ojos viejos.
Juega a ser polvo de mil estrellas.
Y parece que la sal besara el cuerpo
Que conduce a los escalones del abismo…
La noche tiene rastro de su sangre,
Y las gotas de vida marchita, caen
Mientras los recuerdos golpean el suelo
Como cristales y ladrillos…

Notas musicales del silencio de su agonía,
Donde se despiden las esperanzas,
Los botones que abrigaban sólo ataduras
Se diluyeron, se marcharon
Cual hojas de otoño
Dejando el árbol despoblado de voces.
Y una niña adentro que todavía no moría
Se dejo morir,
Violada de nuevo por un recuerdo…
Un recuerdo de los olvidados.

Los huesos se arrastran
Por los resquemores
Y en el pasillo del miedo
Dos ojos viejos, se vuelven al suelo,
Y creen ver morir la lluvia
La lluvia de consonantes
de la voz de la nostalgia.

Dos maletas
Una para el cuerpo
Otra para el miedo.
Y ella seguirá
su viaje al olvido, olvidado
de tanto sangrar en el mar...

domingo, 6 de junio de 2010

silvio rodriguez OJALA

Alguien busca…
Cómo sí aquí adentro viviera alguien…

La niebla, el olor a musgo, el recuerdo en la boca.
Desnuda a la fuerza, y sangrando la impotencia.
Las alas clausuradas.

ANOCHECIDA
Anochecida el alma
Anochecida la vida…

Anestesiada
Confundida
Desorientada
Inútil

Los árboles me gustan
Los luceros me entristecen,
Tienen el rumor de tu cara, lejana.

El viento me abandona
La soledad me aprisiona
Ya nada me ata
Ya nada me ata…

Alguien busca…
Cómo sí aquí adentro viviera alguien…
Cómo sí la soledad tuviese dos caras
una para matarte
y otra jugar con tus cenizas.

Alguien busca…

Sólo hay cristales esta tarde
Cristales por los pasillos
Por las venas
Por los recuerdos
Por la ventana
Cristales rojos de pena…


Alguien busca…
Cómo si aquí adentro viviera alguien…

Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet