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sábado, 8 de mayo de 2010

La soledad y su textura violeta...
Los abrazos sin nombres, los mismos que lloran.
La piel desgastada y ensombrecida
La piel y sus recuerdos hechos sangre...

Mis huesos viejos, llenos de sombras
Mi sangre y su abecedario
Las consonantes de mis besos
Los besos desnudados al alba...

La noche y cuerpo de mujer a oscuras
Las estrellas y sus besos de sangre
Ávidos de locuras

El barco de sus ojos
Las mareas de otro cuerpo
Las maletas y su adiós escondido
Una lágrima al viento
Cuántos sentimientos…

Toma su cuerpo desnudo
Tomo el mío entre gritos

No tengo rumbo esta noche
Nunca lo he tenido…
Tengo ojos llorando, desde hace casi nueve años…
Casi… y cómo duele el tiempo…


El olvido cristalizado de la ventana…
La muerte de niña, y sus ganas de sonreír destruidas cada vez
Cada vez que lo vuelve a ver…

No creas que te olvido
Es más le das sentido
A mucho de lo que escribo…
No creas que no te pienso
Lloras a veces en lo que siento…
No creas que no estoy agradecida
Muchas veces, me ayudas
Cuando me siento rendida
No creas que no eres importante
Eres una estrella muy radiante…

Me sostienes en la distancia
Me acaricias y dejas constancias
Y Adoro tu fidelidad
Y me otorgas felicidad…

Te dejo muchos abrazos
Para endulzar el alma
Una caricia que traspase distancias
Para verte sonreír…
Muchas gracias por siempre estar aquí….

Dedicado con mucho cariño a Anita…

martes, 4 de mayo de 2010


Cómo duele, el querer alcanzarte...
Este desgarro, que me mata el alma...
Cómo duele no tenerte... y añorarte...
Cómo duelen las distancias... y queman los olvidos
y lo único que termina siendo cenizas
eres tú...

La tormenta que nos separa
el barro de años, construyendo una muralla
entre el pálpito de tu corazón llorado
y el mío, a veces, olvidado...

Ven, abrázame...
Destierro...
Ven, no puedo otra lluvia
sin ti...

Ven, no te vayas nunca más...
Ven, qué la lluvia me sepulta
que las lágrimas me enmudecen...
y todo es silencio...

Ven, y abrázame...

Summer 78-Yann Tiersen

Diez años anocheciendo en tu ausencia, bailando en el viento cual hojas de otoño, cayendo. Diez años, y la mañana fue igual de fría, sólo que ya no habían rosas... No sé en qué estrella te perdiste, ni en que barco te embarcaste. Sólo tengo el recuerdo sin morir en los ojos... Sólo tengo una elipsis aquí adentro desde hace ya, diez años...

Hay lluvia en mi habitación, y un grito que me destroza, en lo que queda de la tuya... No he entrado desde hace ya, muchos años.
Tengo hoy, el mismo olor clavado en el alma. Nadie tocó mi puerta esta vez. Nadie me dijo, ve a verla. Y sí me lo hubiesen dicho, hubiese corrido hasta el olvido, para sacarte de dónde estés, y quedarme una vez más contigo...
Me siento como las hojas que han llenado las calles de la proseción repleta de recuerdos... Como las nubes, que esperan invierno.
Hoy no soy nada, nunca lo he sido.

Abandonada, así me sentí... así me siento...

Diez años, y los números no me dicen nada, tampoco podría medir el dolor, ni las ausencias, ni la necesidad de tu compañía, no la de otra persona, sino la tuya... la que acunó entre sus brazos y sonrisas, durante 9 años, mis abrazos...

Te extraño, es cierto.
y cómo no hacerlo, sí te llevaste hasta los pinceles del cuadro que pintábamos...
sólo quedó llanto, desolación, desamparo...
Sólo un jardín de rosas, que después, después de ti...también murieron...

domingo, 2 de mayo de 2010

Ojos y miradas tristes
desnudan el otoño de esta tarde suave
agónica de nostalgia me encuentro
y el silencio de anoche
me recogía en pedazos
mas estuviste en la distancia
sosteniendo las quimeras de mi cuerpo...

Rosas blancas
teñidas de la tinta de los ojos de ayer…
Rosas que me lloran
lágrimas del tiempo.

Descalza, por las calles donde la música es el silencio.
Los cristales azules
Del caleidoscopio que cruza mi mirada
Sostienen deseos de lluvia
Sostienen un poco de mi piel…

Los ojos que nunca han amanecido sin ausencias
Añoran atardeceres como los de ayer.
Entre las nubes se filtran
Rayos que acarician la vida misma
Y el deseo de ser mujer otra vez.
Aquella que murió en sus brazos
Aquella que se levanta sólo con su piel
Ya no quedan más que sombras
al borde de sus pies…

Ahora, duermo.
Ahora, lloro.
Ahora, soy sombra de ocaso desnuda.
Ahora, viento en versos.
Ahora, soy lluvia y manantial.
Ahora, soy soledad sin tu compañía.
Ahora, soy refugio que grita.
Ahora, soy nube que abraza la lluvia de mi alma.
Ahora, soy el abrazo que espera tu compañía.
Ahora, soy la que llora en tu boca.
Ahora, soy la que muerde los labios de loca.
Ahora, soy el telón de fondo
de unos ojos incendiados,
y soy la lluvia que destroza el fuego de su música.

Soy la amante de ayer, y no la de hoy.
Soy, sin ser, lo que nunca fui…

Soy la amante de ayer, y no la de hoy.
Soy, sin ser, lo que nunca fui…
Ahora, ahora soy el murmullo de su piel
rosas que lo besaron,
soy el murmullo que se me escapo de los ojos
para acariciar su presencia entre las nubes
del cielo de mi piel...

Anochecidas...

Me duele verte anochecida…

Los pasos de tus manos son cruentos
Los de tu olvido, vacíos.
La ceniza que lloraste
Parecía desprendida
Del fuego que se apagaba en el corazón.

¡Ay, cómo dueles!

Otoño de ojos grises
Me anocheces.

Anochecidas…
Tú, yo…
En distintas dirección
Con distintas lágrimas.
Ambas, ANOCHECIDAS…

El viento moviendo las velas del barco del diluvio.
Las sombras gritando nombres
La marea subiendo beso a beso
En plena ausencia.
Las olas rasguñando desvelos…

Capitán de rosas
Desiertos y océanos.
Otoños e inviernos
Lluvia y recuerdos…

Un café…
Un escrito…
Un abrazo…
Un silencio…

Un no te vayas
Un ya te fuiste…

Otoñalmente anochecidas
Tu mirada y la mía…
El color del amor desteñido
el sabor a espuma en los ojos
el querer con la vida
teniendo hálitos de muertes.

Te quiero, anochecida.

Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet