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sábado, 2 de octubre de 2010

Quizá te borré de mis ojos...
Quizá un soplo de olvido me besó el corazón...
Quizá tanta lejanía, hizo que perdiera la noción
de tu perfume...
Quizá prendí tu recuerdo y te fumé...
Quizá quiera engañarme por enésima vez...
Quizá sea verdad, que te olvidé...

A tu memoria Lilianita...

Sin espacio para traerte de vuelta
Cansada de gritarle a la muerte
y sentir como el eco recae en mis ojos
vueltos lágrimas…

Sentir un invierno sumergido en la herida
Soñarte, acariciarte,
son sólo recuerdos,
de cuando conocí la primavera.

Apoyo mis manos en la ventana
Esperando que tu cara se refleje
Apoyo mis manos en la ventana
Esperando que vuelvas
Apoyo mis manos en la ventana
Esperando verte jugar en el jardín.
Verte entrar por ahí…

Extraño hasta lo que no hacías.
Tu sonrisa de noches que se volvían días
Tu amabilidad a flor de piel
Tu abrazo y tus ojos
Tu belleza y tus silencios
Tu ternura y tus manos…
Extraño tus ojos en todos los idiomas
Extraño tu vida, de por vida.

¿Quién se llevó tu música?
¿Quién secuestró el sol?

Distancias que no distancian
Porque en el fondo
Mantengo retratada
Tu sonrisa en mi alma
Tus caricias y tu vida…
Pero quisiera verte
Mi alma y tú, son invisibles…
Y ambas hoy, lloran…
Tu recuerdo en mi alma.

Vuelan las hojas de otoño
Mientras mis ojos están en alta mar
Mientras apoyo mis manos en la ventana…
Esperando verte entrar…


A tu memoria, Lilianita…

jueves, 30 de septiembre de 2010

Decaer de pronto entristecida

Como un puñal entorno al alma, humedecida.
Como un invierno inesperado
En los ojos del verano…
Creer que todo ha pasado
y encontrarse con los ojos trizados
por un recuerdo jamás olvidado...

Alas de cristal
en el grito último del abismo...
En el fondo del vacío
sangraron todos mis nombres...
todas mis alas llorando
trizadas...
en el fondo de mis ojos.

miércoles, 29 de septiembre de 2010




Decaigo en las sombras, sin pinceles y sin ropas
Pierdo los sentidos de tanto sentir
Y desaparezco apartando de mi sombra
Recuerdos.
…Ya ni siquiera me atrevo a decir
Que es el tuyo el que confunde
Este intento de vivir…

¿De dónde provienen los atardeceres del alma?
¿Cuándo se sabe que unos ojos no volverán a amanecer?

Mezcla de vino en la habitación
Difuminada la ilusión
Las sombras sangran
La vida grita
Los cristales del espejo sólo llorarán
Al ver tanto vacío…

Un frío me recorre las esperanzas
En este remolino de tiempo…
Mi alma es el epicentro
Del terremoto que desmoronó mi vida.

¿Dolor?
¿Vacío?
¿Cuándo se muere realmente
quién no conoce el olvido?

Lluvia de cometas
Lluvia de estelas
Lluvias de estrellas fugaces
que tampoco mueren.

Qué lluvia de hojas
en mi otoño gris…
¿Qué memoria me pintaré de nuevo?

Violines y pianos…
Un recuerdo enredado en mis manos…

Desnudes de heridas…
No encuentro palabras para una despedida.
Quizá no me voy
Quizá ya me fui…
Quizá
Quizá
quizá…

Aún conservo una rosa

Mientras, podré sonreír…
Aunque la lluvia no de paso
Al amanecer de los sentidos…
Quisiera entonar:
Un canto por los heridos…


9 CRIMES - DAMIEN RICE CON SUBTITULOS EN ESPAÑOL

A mi querida Alexandra... 29 de Septiembre de 1997

Se silenció tu llanto de niña
Tus ojos risueños de vidas claras
Tan efímero como la vida
Tan eterno como la nostalgia
Caen las cascadas que dejaron tu nombre
En mis ojos que no te han olvidado,
Tanta lluvia en tu recuerdo
Tanto viento soplando al olvido
Tormentas en el alma

Duele tu ausencia
Duele saberte ausente
Duele saber que vives sólo en los recuerdos…

Quisiera verte, tomarte las manos
Soñar descalzas
Y volar,
Quisiera que bastara amar
Para que la vida pudiese continuar.

Te extraño
Y ese grito es poco.
Te extraño…
Y los pájaros vuelan a otra morada.

Alexandra…
Alexandra…
Pronuncio tu nombre,
como queriendo que vuelvas….
(queriendo ciegamente que vuelvas)

Y el silencio llora conmigo
Otra noche
Otro silencio
Un recuerdo…
Sólo eso, un recuerdo.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Sobredosis.

Sobredosis de silencio en los sentidos
Sobredosis de llanto que no llora
Abraza la noche el silencio que gime
Me destroza.
Me congelo sin saber que árbol mirar
Me recorre descalza una humedad que sabe a lágrimas

Qué angustia besa su pelo
Qué desgarro no pronunciado

Lluvias del fondo del mar
Lluvias interminables por dentro
Cuánto silencio…
Sólo deseo llorar.

Caen de sus manos
cristales que esconden
la herida de siglos

Sobredosis de ausencia
en el alma...
Sobredosis de nada
de angustia
de miedo
de soledad
de silencio...

Sobredosis de barcos
en su mar.
Sobredosis que la deja ahogada
mirando lejana alta mar.

Sobredosis.
Sobredosis.
Volar con las maletas en ruinas del alma,
pero volar.



Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet