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domingo, 25 de julio de 2010




La vida como un péndulo
Me tomó por sorpresa, en los ojos del cielo. Y empezó a llover.
No había caídas, cuando iba cayendo.
No hubo un rumor más desgarrador, que cuando la muerte le tomó la cintura.
Y sentí que nada valía, sin sus ojos mirándome.

Hoy, me confunde el aire de sus ojos ausentes.
Me quema descalza, el ruido de los ángeles que me inventé.
El invierno me toma las manos, y me enreda el alma.

Demos un paseo?
Por las calles que tatuados tenían, nuestras sombras.
Sólo un rumor de silencio plateado, inunda mis latidos.
Caminar entonando la soledad
Guiada a la deriva del recuerdo
Los faroles reconocen la ausencia
y callan.
Yo también lo hago, le regalo mi sentimiento al tiempo.
Y camino, en dirección a ningún sitio
Nada me sirve si tus ojos no me están mirando
Si el brillo de la vida, no me sostiene la mano.
Si mi aire pierde tu perfume, y me asfixio de ausencia,
Y de caídas.
Vuelve. Será posible?

10 comentarios:

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  7. No se que paso, pero si tienes algo de confianza todo es posible, todo se puede cumplir con mucha voluntad y una pizca de suerte, intenta que se cumpla lo que deseas...
    Muchos abrazos
    Nana.

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  8. Nana, gracias por la ternura y el ánimo, cuídate sí, un besito!

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  9. Que bonito es el final de este poema Fran que bonito y que real.

    Un beso preciosa

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  10. Anita, preciosa, muchas gracias, un abrazo!

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Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet