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domingo, 7 de marzo de 2010


Resurgen hojas de otoño... en mi pelo herido...
Cae como la noche, el iniverno que desnuda mis encuentros
y teje ilusiones, frente a la ventana...
Aunque no parezca, ella, ella, la que quiere vivir en mí...
Cree en mañana...

Mujer de ojos tristes...
Abrázame entre las tinieblas...
Me lloran los sentidos de no sentirte...
Me llora la vida desde hace un siglo...
Y extraño centímetros de ti
como loca...
Extraño tus manos
y veo tus ojos perdidos en ayer
y lloro...
La noche y el abismo
Horas sin reloj
caen soledades
aplastando verdades sin sentidos
que te dejaron herida
que también me hirieron...
Abrázame, para sentirme viva...
para encontrarle el sentido a vivir...
y morir viviendo...
dale calor a mi alma
dale abrigo a mis develos
aunque sea con insomnio...

Abrázame...

Leonardo...

La noche tatuó una eternidad en tu boca
la lejanía mutiló esperanzas
desgarró sentires...
Llantos que queman
se fugaron de tus ojos
para quemar los míos...
Duele la ausencia latente
la presencia que se queda en mis brazos
pero que tomó su maleta
para dejar huellas en corazones
huellas imborrables, de ojos oscuros...

No sé que temores
amarraron tus brazos
No sé que dolores
mataron tus sonrisas

No sé que mantO
te empapó de frío
No sé que boleto tomaste,
que noche te marchaste...

Te tengo aquí
y no te siento...
Me duele, me abraza la nostalgia
tu voz se quedó grabada en mí
los por qué me aturden...

Esto duele, Leonardo...
Quisiera abrazarte
y tengo solo recuerdos...

No haré reproches
como arquitecto de tu vida
eres dueño de pintar tu final
pero no me pidas que no llore
que lo entienda
que me calme
qué me deje de doler...

Te aprendí a querer
y sé que me quisiste...

Ay muerte de ojos grises
y mirada negra...
Ay muerte, que me duele tanto...

Te dejo un lugar en mis recuerdos
para mantenerte con vida
a mi lado...

Leonardo, Leonardo...
Abrázame con tu lejanía de estrella,
con tu mirada profunda...
Con la mirada que quiero recordar...

Te fuiste a volar...

Nunca, pero nunca te he olvidar...
El peregrinaje se tejé de mariposas, las horas saben a sangre, y el cielo tiene bombones de estrellas, bóveda que toco tiñiendo mis ilusiones de olvidos. Para no olvidar a mi lucero, así le decía, mas ahora el cielo, borró sus quejidos, sus entregas, su luz... del alcance de mis brazos...
Suenan las lágrimas que dejan en mis manos, los cristales de lluvia.
Mis ojos se durmieron en los suyos, en sus ojos lejanos de mí.
En su sombra vaga la mía. En mis besos, desesperados en el abismo de otros labios, juegan a verme morir, los suyos.
Enamorarse...
Por instantes olvido las mentiras, y recuerdo intacta mis horas de mujer suya...

La cama tiene rosas, la cama tiene ausencias...
Me quema el olor a su piel, en mis pestañas...
sus ojos grandes, que me dibujaban mundos...
Ahora tengo abandono...
ahora mi mirada se pierde tras sus pasos perdidos...

viernes, 5 de marzo de 2010

Desde el Chile agrietado que tengo dentro de mis pasos, para el Chile devastado que aún camina...




La eternidad se vino encima
En minutos de pronta agonía…
La desesperación caminó de sur a norte…
La noche sabe a sangre en sus quejidos...
Y Chile tiene grietas de muerte,
Rondándoles los latidos...
Otro grito sin cause
Otra lágrima de pájaro herido...
Otro movimiento de piedras en los ojos
Otro ruido que estremece
Pero…el silencio destella y desarma
Me cuenta y me abraza
Que el miedo inunda todo
Y la esperanza se abre paso
Entre las ruinas,
Caminando descalza
En busca de brazos
De corazones mutilados
Y desconsuelo,
En busca de sonrisas de niños
Que hoy lloran
Que hoy tienen frío…
En busca de vida…
Entre casas que son recuerdos
Entre vida que es llanto…
Entre ilusiones que son abrazos
Entre llamadas
Entre miradas…

Desamparo…

Dime…
Cómo se silencia el hambre?
Cómo se reestructura la calma?
Cómo deja de sangrar el miedo que se tejió entre desvelos?
Cómo la inclemencia renuncia a su papel?
Cómo todo lo que es escombros
Se levanta?

Chile se cortó los pies
Y aún camina…
Chile tiene las rodillas resentidas
Y heridas…
A Chile le sangran hasta las manos…
Pero los ojos aunque con lágrimas
Aunque temerosos
Pintan nuevos amaneceres
Aunque los cuchillos de la tierra
Hayan hecho estallar su corazón,
Él, él aún late…
Aún llora
Pero continúa…
Para verse vestido de nuevo
Vestido de humanidad…


Los silencios que aúllan…

Y el mar tomó sus alas de pájaro gigante
Arrancó de raíz hasta las esperanzas
Y dejó desnudos los sueños…
Su abrazo a la tierra
Le dolió hasta en los huesos…

Y el sol vuelve a posarse en sus miradas
Para dibujar fríos atardeceres…
Pero volverá el aliento
El sentimiento sanará
Y Chile
Volverá a comenzar…

Ahora…
Alguien llora…
Alguien tiene miedo…
Pero vendrá el viento suave
La ayuda de verdad
La esperanza de abrigo
La sonrisa de un amigo
La solidaridad de un país que cruza las distancias
La solidaridad del que sabe amar

Para que tarde o temprano…
Cada hermano de esta tierra...
Cada intenso momento de sus cielos
Cada cara lastimada
Cada casa desvastada
Se ponga en pie...
Dando la batalla
Luchando con el corazón mutilado
Hasta sanar
Hasta dejar huellas imborrables de lucha
Para que Chile, Chile
Vuelva a brillar!

Fran...

jueves, 4 de marzo de 2010

A tu fidelidad...
Con gratitud, con emoción, con corazón...

Abro las alas de mi vuelo herido, resonando en caricias efímeras...
Queman mis ojos, la luz que ya no tocaron...
La que se perdió en escombros
en recuerdos, y gritos ahogados...
y aún así
entre las plumas azules de los pájaros de mi almohada
apareces
te quedas
le das vida a mi agonía...

Gracias por un tener una esperanza
lista para mí, cada día.
Gracias por quedarte a sentir
las lágrimas de mi poesía...

Te abrazo con cada sentimiento que aúlla
Con las manos que rasguñan desvelos
que cubren lágrimas de sangre
entre el suburbio sucio
de mares que ahogan
desconsuelo...
Para dibujarte una sonrisa
por todas las que me has dibujado...
Por quedarte aquí
y darme colores, para seguir...
Aunque quiera morir
aunque haya muerto
aunque resucite al sentirte de nuevo...

Para los ojos de A.L.
Tanto desamparo
Tanto llanto
Tanto desvelo
Negra soledad
Negro el silencio
Negra la angustia
Mudos los gritos
Tanto, tanto silencio…

Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet