Alguien busca…
Cómo sí aquí adentro viviera alguien…
La niebla, el olor a musgo, el recuerdo en la boca.
Desnuda a la fuerza, y sangrando la impotencia.
Las alas clausuradas.
ANOCHECIDA
Anochecida el alma
Anochecida la vida…
Anestesiada
Confundida
Desorientada
Inútil
Los árboles me gustan
Los luceros me entristecen,
Tienen el rumor de tu cara, lejana.
El viento me abandona
La soledad me aprisiona
Ya nada me ata
Ya nada me ata…
Alguien busca…
Cómo sí aquí adentro viviera alguien…
Cómo sí la soledad tuviese dos caras
una para matarte
y otra jugar con tus cenizas.
Alguien busca…
Sólo hay cristales esta tarde
Cristales por los pasillos
Por las venas
Por los recuerdos
Por la ventana
Cristales rojos de pena…
Alguien busca…
Cómo si aquí adentro viviera alguien…
Camino descalza y desnuda, entre el jardín de rosas ensangrentadas que ves, muriendo un poco menos, viviendo un poco más... Dejando lágrimas, en busca de esperanzas... Tiñendo desvelos que buscan caricias para el alma, entre olor a café, hojas de otoño, lluvia nostálgica, y desgarros del silencio, que me hacen delirar en poesía!!!
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domingo, 6 de junio de 2010
sábado, 5 de junio de 2010
Un grito de hombre rasguñando la escalera de la vida.
Los segundos moribundos, en la boca...
desarmada la vida
fisurados los huesos...
Las defensas escondidas tan dentro de la tierra
tan sangradas y olvidadas...
no queda nada.
Soy la que lo perdió todo
y adentro, muy adentro
aún están los gritos
mientras que en las párades
llora el silencio...
Niebla en los ojos
telarañas en el alma.
Mis pies se congelan, retrocen, se aprisionan...
El recuerdo de sus zapatos, me come la boca...
Loca, muy loca.
Espejos vacíos, ya murió el reflejo.
Y se suavizan los colores de los besos
en el atardecer de luna
que nos separa...
Nunca existió un mañana...
La lluvia golpea el cuerpo lastimado
y la noche inmensa, llora a sus pies...
cuando no queda nada.
Cuando el otoño llora
y el invierno avanza...
Besos, vapor y olvido.
El tacto se pierde
y se adormece el sol
en mi arena...
Los segundos moribundos, en la boca...
desarmada la vida
fisurados los huesos...
Las defensas escondidas tan dentro de la tierra
tan sangradas y olvidadas...
no queda nada.
Soy la que lo perdió todo
y adentro, muy adentro
aún están los gritos
mientras que en las párades
llora el silencio...
Niebla en los ojos
telarañas en el alma.
Mis pies se congelan, retrocen, se aprisionan...
El recuerdo de sus zapatos, me come la boca...
Loca, muy loca.
Espejos vacíos, ya murió el reflejo.
Y se suavizan los colores de los besos
en el atardecer de luna
que nos separa...
Nunca existió un mañana...
La lluvia golpea el cuerpo lastimado
y la noche inmensa, llora a sus pies...
cuando no queda nada.
Cuando el otoño llora
y el invierno avanza...
Besos, vapor y olvido.
El tacto se pierde
y se adormece el sol
en mi arena...
jueves, 3 de junio de 2010
miércoles, 2 de junio de 2010
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Bienvenido (a)
Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.
Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.
Un abrazo,
Fran Joan Violet
Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.
Un abrazo,
Fran Joan Violet
