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domingo, 5 de diciembre de 2010

Cerraron sus ojos,
como queriendo evitar todas las lágrimas que vendrían.


Desde ese día...
el viento se entrelaza en sus heridas
y los días tienen la misma tinta
de las témperas gritando al borde de la vida.

Y ya no queda nada
ni las témperas
ni el viento
ni los ojos cerrados...

Se desmorona el candado de sus sueños dañados...
Ella recorre los mismo viejos lugares
y el olor del veneno le duele a sus huesos.
 
Sangra la sangre lastimada
lloran las lágrimas que vendrían
procesión de silencios
de un aferrarse a idea de que todo fue mentira.
 
Los días se visten del mismo olor
y no logro encontrar el por qué.
Quisiera que los ojos jamás se hubiesen abierto
o que jamás los hubiesen cerrado...
 
 
 

lunes, 29 de noviembre de 2010

Aunque...

Aunque exista una sola forma de llorarte
Y mil memorias aquí adentro…

Aunque tu sombra sea mi noche
Y tu noche, mi vacío.

Aunque los barcos naufraguen
Aunque las olas lloren
Aunque la lluvia sea el rumor de mi alma
Aunque los ojos no olviden

Aunque el tacto sea el único tatuaje
que llevaré de por vida
Junto a mi poesía…

Aunque los puertos desaparezcan
Aunque el alma no exista
Aunque Dios sea un invento
Aunque el miedo me abrace
Aunque se silencien mis latidos
Aunque el mundo se declare vencido

Aunque no encuentre pinceles
Aunque se esparzan una y mil veces
Las témperas de mi vida…

Aunque el ayer sea irrecuperable
y el hoy tan efímero
Aunque mañana sea una esperanza
y siempre, jamás y nunca una promesa

Aunque un violín se muera en mis labios
Aunque el piano nadie lo escuche
Aunque me sangren las manos
Aunque me pierda descalza
Aunque olvide todos las lenguas
Aunque no sepa nombrarte
Aunque no estés…

Aunque no conozca las mayúsculas para iniciar un nuevo canto…
Aunque el frío no deje amanecer
Aunque nada quede, yo nunca he de dejar
de querer…
de quererte…

domingo, 28 de noviembre de 2010

Soy el viento que recuerda las horas de tu pelo

Soy el musgo enredado en los tiempos desde que te fuiste.

Nada pasa, todo se queda arropado en alguna parte.
Pero si es cierto…
Quieres decirme ¿dónde te quedaste?

Hubo una lluvia de pinceles
y en tus manos se quedaron para siempre
los colores de mi cuerpo…

Una agonía eterna murió ayer.
Mi cuerpo aprende una nueva forma de bailar.

Tus ojos fueron los que se cegaron
Los míos siguieron viéndote

Una alborada…
Aunque ahora hay minutos
Minutos
Que no dicen nada.

sábado, 27 de noviembre de 2010

martes, 23 de noviembre de 2010

Improvisaciones en una tarde de estudio...

La distancia hizo que el mar pariera una luna
Que tú fueras una nube
Y yo la última estrella de mar.
Agonía de no verte entrar,
Recuerdos que solo saben llorar.

Me acostumbré a tu ausencia
Es que el vacío se hizo tan vacío
Que tu recuerdo fue incapaz de salvarlo…

¿y qué memoria te recuerda ahora?
La mía tiene tantos cristales
Y la certeza de que no ha dejado de llover.

Oh, la manera callada
De sostener tu nombre.
Oh, la lejanía perfecta
Para llevarse
Bajo un abrazo de olas
Hasta tu silencio
Enredado en mis horas.

Un último violín de rosas
El último silbido de un papel
Tu último recuerdo
Despidiéndose de mi piel

sábado, 20 de noviembre de 2010

...Y el tiempo silenció las caricias...
el viento ya había arrasado con todo,
Los ojos se habían vendado
las lágrimas rumoreaban la vida
y ella sangraba...

Cuando los ojos no tenían que mirar
Te vieron...
y fuiste la sonrisa que suavizó las horas
El cariño que curó las heridas.
El abrazo que abrazó mi vida... 


Para Verónica, quien me dijo : "El cariño ayuda a sanar heridas"

lunes, 15 de noviembre de 2010

Camino y la noche se esconde,
Me escondo y la noche camina dentro de mí.

Se cae el bolígrafo
La tinta de los besos se esparce.

Un quejido de escombros
Me besa los ojos.

Y la sangre de la despedida
Inunda los amaneceres de ausencias.

El aire tibio, de mis ojos sin voz.
El silencio que inunda las caricias que no fueron.
El recorrido inerte de unas manos en mi pelo.

Hoy todo apela a mis lágrimas
Pero ellas no vienen.
Yo estoy demasiado lejos
No quiero salir a su encuentro…

Un grito recorriéndome los pies
Y las ganas de salir corriendo.

De pétalos naufraga mi noche.
De miles de versos, que no fueron.

Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet