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jueves, 17 de junio de 2010

Un velo de olvido en el corazón,
 y un abrazo para la desolación...
Un abismo de ojos
y un grito que se filtra en el humo del cigarro
que le roba las consonantes
a la muerte que se quedó entre el alma y un desvelo.
Entre un recuerdo, y un beso de espuma...
Niebla, noche y niebla.
Noche y un abrazo de un recuerdo gastado
que me envuelve...
y la lluvia sangra dentro de unos ojos
besados por el velo, del olvido.
Así es mejor...
La lejanía a veces me arrastra.
un barco de cenizas
en pleno incendio de mar,
donde lloraba mi alma
y callaba mi vida...

Cómo un recuerdo puede hacer tanto daño?
Es el recuerdo?
Quisiera tomarme unas cuantas pastillas, de olvido.
Un velo de olvido para el corazón, por favor...

3 comentarios:

  1. El olvido siempre está lleno, por mucho que tratemos de olvidar hay recuerdos que siempre permanecen y en cualquier ocasión aunque parezcan dormidos vuelven como fantasmas.

    Un estupendo poema como siempre preciosa, un besazo

    Ana

    ResponderEliminar
  2. Lamentablemente es así...
    Muchas gracias, linda...
    Un abrazo enorme, cariños, muchos!

    ResponderEliminar
  3. Lamentablemente es así...
    Muchas gracias, linda...
    Un abrazo enorme, cariños, muchos!

    ResponderEliminar

Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet