Se entretejen gritos ahogados en paredes y paredes blancas.
Lloran las lágrimas que se prohíben en los tejados.
Lastimados están, hundidos y hasta perforados.
No llega ninguna carta escondiendo esperanzas.
No existen los colores en este lugar.
El blanco es el costado de todos los heridos
Como los sueños que detrás de esas llaves
No pueden entrar.
Una enfermera me prohíbe pasar
Necesito verlo! Grita mi corazón
Pero el de ella se ha clausurado,
quizá ante tanto dolor.
Todas las caras aquí gritan
Una camilla apresurada lleva
Un cuerpo que ya no sabe como respirar.
Y se aferra a una máquina
O la máquina a él, ya no sé
Nunca supe.
Mis ojos quieren huir.
Necesitan encontrarlo
Y ni siquiera hay ventanas.
Leo Neuropsiquiatría
Leo UCI
Leo palabras que me asustan
Pero no son ellas las que me golpean
Es ese aire que duele
Que parece cortar la piel
Y hasta los sueños.
Lo busco, tiene carita risueña
Tiene una sonrisa que acaricia
el más íntimo dolor.
Y me encuentro con unos ojos perdidos
Los más ausentes que no saben llorar
O que se han cansado de llover en el mar.
Me duelen
Me duele saber que si sigue viendo paredes
No ha de conocer jamás como canta el mar
Como se despide la lluvia en plena bienvenida
Como los arcoíris son el columpio de la niña
Que la privaron de jugar, pero no de soñar.
Como se aletarga el sol en tanta lejanía
Y cuando parece no poder estar más lejos
La misma lejanía que confunde sus ojos
Se vuelve noche entre los gritos que visten el silencio
Me han dicho que se llama María…
Y sólo sé eso
Un poco del dolor que me duele
Me invaden un deseo de tomarle las manos
Y mostrarle los últimos colores de hoy
Aún hay tiempo, pienso.
Y están tan lejos, y estás tan alejada.
Me sabe lastimada
Me quedo con su sabor a dolor
En la boca…
Te llaman loca
Me sabes triste, herida
Niña sueña, que corazón que sueña
Puede volar,
cruza las paredes de la tristeza
nada el mar vestido de oscuridad
para que siendo sirena
logres sonreír una vez más
una vez, de verdad.
Y ahí es donde por primera vez veo a María
No antes, ahí en Neuropsiquiatría.
Parece que puedo entrar
Me confunde un pasillo vacío
Y lo veo, tan dulce como silencioso
Dormía
Lo acurruco entre mis brazos…
Lo extrañaba, y lo extraño…
Fueron segundos, que los quise eternos.
Mientras dormía.
Camino descalza y desnuda, entre el jardín de rosas ensangrentadas que ves, muriendo un poco menos, viviendo un poco más... Dejando lágrimas, en busca de esperanzas... Tiñendo desvelos que buscan caricias para el alma, entre olor a café, hojas de otoño, lluvia nostálgica, y desgarros del silencio, que me hacen delirar en poesía!!!
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sábado, 21 de agosto de 2010
domingo, 15 de agosto de 2010
Amarte en lejanía...
Navega la noche en el océano
Se ahoga el secreto de la luna
Se pierden sus ojos en busca de su lucero
Se agotan las esperanzas
En medio de la tormenta
Lluvia de noches ausente…
Oh, ausente!
Parece más sencillo besar todas las gotas del mar
Que encontrarte, que encontrarte…
La luz se pierde en los ojos de la viajera
Los barcos lloran, las lágrimas llenas de rosas, de aquella pasajera.
La espuma grita, los besos se ahogan.
La distancia…
oh, cómo duele!
Ojos de luna
Grabaron el te amo
De su lucero a la distancia…
Ya no hay forma de renunciar…
Te amo…
Te amo…
Maldita sea, cómo te amo!
Quisiera tenerte aquí
Quisiera verte
Quisiera quererte
Déjame ser la lluvia en tu desierto
Y tú se la luz
Que apagaron mis ojos…
Te extraño
Me extrañas…
Y la distancia perdura
Oh, perdurará…
Agotaré mi locura
Y cuando tenga una cuota de cordura
Renunciaré a ti…
Antes no puedo
Antes no me dejes...
Se ahoga el cielo
Se esfuma la sal de mar
Con la condena de no verte otra vez…
Mi piel se quedó vacía
Mi alma herida…
Ven, aunque sea la última vez.
El barco parte…
Mis lágrimas también.
Azulada la nostalgia...
en la lluvia del recuerdo...
Amarte en lejanía...
Amarte...
Oh, amarte!
domingo, 8 de agosto de 2010
Tengo los ojos que mueren en el fondo de la noche
Tengo los labios de una rosa cuando nace
Tengo las manos de un ave que aprende a volar
Tengo lluvia en las venas, las del último glaciar.
Tengo notas de piano rumoreándome el alma
Tengo una amanecer pendiente
en tu noche
en la mía
Tengo un sueño enredado en los ojos
y hoy quisiera pintarlo contigo
Pintor de manos de músico
Píntame un acorde de amor en los ojos
La noche aletea y su fulgor de estrella que llora
me quema en tu lejanía.
Entre tanto aleteo quisiera volar
Quisiera amar
(y en esta distancia loca,
Juraría que te estoy amando)
Capitán de mi boca
Bésame los sueños
Para que naveguemos juntos
En busca, de un amanecer…
De nuestro amanecer…
Tengo los labios de una rosa cuando nace
Tengo las manos de un ave que aprende a volar
Tengo lluvia en las venas, las del último glaciar.
Tengo notas de piano rumoreándome el alma
Tengo una amanecer pendiente
en tu noche
en la mía
Tengo un sueño enredado en los ojos
y hoy quisiera pintarlo contigo
Pintor de manos de músico
Píntame un acorde de amor en los ojos
La noche aletea y su fulgor de estrella que llora
me quema en tu lejanía.
Entre tanto aleteo quisiera volar
Quisiera amar
(y en esta distancia loca,
Juraría que te estoy amando)
Capitán de mi boca
Bésame los sueños
Para que naveguemos juntos
En busca, de un amanecer…
De nuestro amanecer…
sábado, 7 de agosto de 2010
Bajo el sol y bajo la noche.
Bajo un árbol de recuerdo que lleva tu nombre
Me desvanezco.
Tomo los silencios milenarios que quisiera callar una vez más.
Los tomo en el charco de sangre, donde me sostengo última.
Cruzan la línea de los ojos
Las caritas de aquellos niños, para quienes la música fue negada.
Todo duele más, bajo sus sombras de invierno.
Otoño, ven y llévame,
Ya me han arrancado del árbol,
Ya volé lejos, tan lejos como la lejanía de un abrazo ausente.
Ya me columpié en las heridas
Ya me rendí y volví a empezar.
Pero sigo ahí, sácame, llévame
Que la lluvia de su sangre, me hace daño.
Viento, acurrúcame en tu dialecto de locos
Que seré tu piel, y mi sangre
Me llora el alma, su lluvia y lejanía.
Pájaros y sombras grises
un abrazo adherido al alma...
no deja de llorar
mientras sigue
desvanecida...
lunes, 2 de agosto de 2010
Adormecida en ti...
Las gotas descalzas
rumoriando un adiós en la ventana
en la cortina de los ojos
en los agujeros de las nubes,
por dónde se filtra el sol de agosto.
y el último suspiro de tus labios lejanos...
Una música ajena a la piel
hoy sin sombras.
Cae un libro
con las palabras trizadas de penas.
Cae a la vida, con los ojos de ensueño
lo que no supe soñar.
Entumecida.
Desconocida.
Adormecida,
en ti...
...La rosa tiene su sangre
en el borde de la luna...
No quiero gritos!!!
No al borde del camino
no en los ojos
no en el alma.
No desde que no estás.
El culumpio y el roze de la agonía
en los huesos de la vida.
Aletean las mariposas, que te llevaste.
El reloj de arena
debería detenerse ahí afuera...
Llora el rocío
en la escarcha del alma.
Duele el vacío
en la noche blanca.
El tatuaje sin cuerpo.
Se acabaron las ausencias,
ahora seré yo, la ausente.
y la eterna adormecida de tu cuerpo...
Navegante de aguas dulces
naufragarás en las mías saladas.
Burbujas de esta vida
reventándose
en el licor de sus ojos.
Soy la última lluvia del invierno
la eterna llamarada de los ojos...
La ausente.
El viento.
La rosa, que se quedó
adormecida en ti.
rumoriando un adiós en la ventana
en la cortina de los ojos
en los agujeros de las nubes,
por dónde se filtra el sol de agosto.
y el último suspiro de tus labios lejanos...
Una música ajena a la piel
hoy sin sombras.
Cae un libro
con las palabras trizadas de penas.
Cae a la vida, con los ojos de ensueño
lo que no supe soñar.
Entumecida.
Desconocida.
Adormecida,
en ti...
...La rosa tiene su sangre
en el borde de la luna...
No quiero gritos!!!
No al borde del camino
no en los ojos
no en el alma.
No desde que no estás.
El culumpio y el roze de la agonía
en los huesos de la vida.
Aletean las mariposas, que te llevaste.
El reloj de arena
debería detenerse ahí afuera...
Llora el rocío
en la escarcha del alma.
Duele el vacío
en la noche blanca.
El tatuaje sin cuerpo.
Se acabaron las ausencias,
ahora seré yo, la ausente.
y la eterna adormecida de tu cuerpo...
Navegante de aguas dulces
naufragarás en las mías saladas.
Burbujas de esta vida
reventándose
en el licor de sus ojos.
Soy la última lluvia del invierno
la eterna llamarada de los ojos...
La ausente.
El viento.
La rosa, que se quedó
adormecida en ti.
sábado, 31 de julio de 2010
A mis últimas horas con 18 años...
Cerrar páginas, cortar lazos, regalonear la memoria con un poco de esperanza.
Ha sido un año, peculiar, intenso, un camino donde se me han congelado los pies, y me ha dolido el invierno que abraza mi alma, pero de todas formas quiero apostarle a la vida. Apostar hasta tatuar un amanecer en mis ojos, sonrisas en mi alma, y alas en mis sueños.
Abrigo para la ausencia, café para la nostalgia, un abrazo para el adiós, amistad para continuar viva.
Despido las últimas horas, de mis 18 años, inolvidables por emotivos. Quisiera despedir la tristeza y las lágrimas, pero en el fondo me ayudan a seguir, a valorar, a crecer, incluso a aprender a amar.
Tengo ciertamente las alas clausuradas, he caminado perdida sin rumbo, y eso no me asusta, en el fondo dibujo mi camino, pero me hacen falta colores, pinceles, témperas… pero con tus ojos, veo cosas que con los míos no puedo, mis latidos débiles deslindan en el abismo constante, se desmorona la orilla de la vida, y siempre un poema en el que caigo de bruces, me ayuda a alejarme del abismo azul.
No tengo mucho que decir, buscaré un buen lugar en el cual pueda retomar el vuelo, tengo por cielo mis sueños, y por estrellas a mi familia y amigos, tengo por viento las ausencias, y ciertamente alguno que otro recuerdo.
Tengo por luna mis ojos, y por noche mi vida, pero de la mano con la esperanza, con voluntad y sonrisas, buscaré mi amanecer. Dejaré a mi memoria llorar con los primeros rayos que vea, para que luego se enamore y le sonría a este cuadro que me dignaré a pintar, a este cuadro que se llama vida.
Un abrazo, con especial cariño, Fran.
Ha sido un año, peculiar, intenso, un camino donde se me han congelado los pies, y me ha dolido el invierno que abraza mi alma, pero de todas formas quiero apostarle a la vida. Apostar hasta tatuar un amanecer en mis ojos, sonrisas en mi alma, y alas en mis sueños.
Abrigo para la ausencia, café para la nostalgia, un abrazo para el adiós, amistad para continuar viva.
Despido las últimas horas, de mis 18 años, inolvidables por emotivos. Quisiera despedir la tristeza y las lágrimas, pero en el fondo me ayudan a seguir, a valorar, a crecer, incluso a aprender a amar.
Tengo ciertamente las alas clausuradas, he caminado perdida sin rumbo, y eso no me asusta, en el fondo dibujo mi camino, pero me hacen falta colores, pinceles, témperas… pero con tus ojos, veo cosas que con los míos no puedo, mis latidos débiles deslindan en el abismo constante, se desmorona la orilla de la vida, y siempre un poema en el que caigo de bruces, me ayuda a alejarme del abismo azul.
No tengo mucho que decir, buscaré un buen lugar en el cual pueda retomar el vuelo, tengo por cielo mis sueños, y por estrellas a mi familia y amigos, tengo por viento las ausencias, y ciertamente alguno que otro recuerdo.
Tengo por luna mis ojos, y por noche mi vida, pero de la mano con la esperanza, con voluntad y sonrisas, buscaré mi amanecer. Dejaré a mi memoria llorar con los primeros rayos que vea, para que luego se enamore y le sonría a este cuadro que me dignaré a pintar, a este cuadro que se llama vida.
Un abrazo, con especial cariño, Fran.
domingo, 25 de julio de 2010
La vida como un péndulo
Me tomó por sorpresa, en los ojos del cielo. Y empezó a llover.
No había caídas, cuando iba cayendo.
No hubo un rumor más desgarrador, que cuando la muerte le tomó la cintura.
Y sentí que nada valía, sin sus ojos mirándome.
Hoy, me confunde el aire de sus ojos ausentes.
Me quema descalza, el ruido de los ángeles que me inventé.
El invierno me toma las manos, y me enreda el alma.
Demos un paseo?
Por las calles que tatuados tenían, nuestras sombras.
Sólo un rumor de silencio plateado, inunda mis latidos.
Caminar entonando la soledad
Guiada a la deriva del recuerdo
Los faroles reconocen la ausencia
y callan.
Yo también lo hago, le regalo mi sentimiento al tiempo.
Y camino, en dirección a ningún sitio
Nada me sirve si tus ojos no me están mirando
Si el brillo de la vida, no me sostiene la mano.
Si mi aire pierde tu perfume, y me asfixio de ausencia,
Y de caídas.
Vuelve. Será posible?
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Bienvenido (a)
Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.
Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.
Un abrazo,
Fran Joan Violet
Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.
Un abrazo,
Fran Joan Violet




