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sábado, 10 de abril de 2010

Cada silbido de mi roto corazón
Llama bombeando sangre
Hasta carcomer las ondas de la pasión .


Cuelgan las voces
En el laberinto de la muerte .
Susurran los ecos al encontrarte.
Ahí tendido
Al son de las horas
Y de la mente .
Resuenan las lágrimas
Cautivas.
Diminuto silencio al alabarte .
Conjugado con la melodía fugitiva
Del dolor de no tenerte .


Yo tiritaba en la nada
Agonizaba
Y me mataba día a día .
No respondía a la idea de vivir,
Sólo quería huir
Sólo morir

2 comentarios:

  1. tiritar en la nada, vagabundear en ella, es un poco morir, vuelve a intentar el impulso para salir, siempre espera mañana y un nuevo amanecer para tí

    Triste poema, pero precioso como siempre FRAN, serás una estupenda Pedagoga poeta, un beso

    Ana

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  2. Anita, muchas gracias!!

    Empiezo de a poco a pintar colores, ha renacer en cierta medida, y es ahora cuendo recuerdo, que una vez me dijiste, que cuando se estaba tan abajo, tan mal, que ya sólo, sólo quedaba subir... en eso estoy, sanando!!
    Un abrazoooo enormeeeeeeeee!

    Una pedagoga poeta, qué lindo suena!!

    Cariños, Fran!

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Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet