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viernes, 21 de mayo de 2010


Casi
Casi no como
Casi no duermo
Casi no existo.

Camino por el mar
Y nado en pleno desierto
Lloro como naufraga
Enciendo cristales muertos
Al costado de la boca
con una cuerda al costado del cuello
Hay tanto vacío, tanto.

Ya no sé sí sólo recuerdo
o de tanto recordar, soy un recuerdo más.
Un café por la mañana
Un vacío no vacío por la ventana.

Sangran, sangran las rosas con el abecedario de mi piel
De mi piel azulada de besos.
La tristeza y sus ojos ahogados
Muere el silencio
Y muere mi recuerdo último,
Ya no tengo fuerzas para recordar.
Ya soy un recuerdo más
Aunque no quede memoria
Capaz de recordarme.

Caen las cenizas incendiadas del cuerpo ausente.
Caen minutos eternos.
El reloj de arena
Las huellas sin cuerpo
Témperas del mar enloquecido
Piedras, lunas asustadas

No tengo caminos,
Me perdí descalza.
Toma mis manos,
Puedes hacerlo?
No merezco este tiempo.

Casi no como
Casi no duermo
Casi no existo.

2 comentarios:

  1. mira este verso me ha parecido especialmente bonito:

    "ya no se si solo recuerdo
    o de tanto recordar, soy un recuerdo más"

    Un beso Fran

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  2. jijiji Anita, me alegra, es todo tuyo entonces! Un abrazo y un besito!

    ResponderEliminar

Bienvenido (a)

Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.

Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.

Un abrazo,


Fran Joan Violet