Ojos y miradas tristes
desnudan el otoño de esta tarde suave
agónica de nostalgia me encuentro
y el silencio de anoche
me recogía en pedazos
mas estuviste en la distancia
sosteniendo las quimeras de mi cuerpo...
Rosas blancas
teñidas de la tinta de los ojos de ayer…
Rosas que me lloran
lágrimas del tiempo.
Descalza, por las calles donde la música es el silencio.
Los cristales azules
Del caleidoscopio que cruza mi mirada
Sostienen deseos de lluvia
Sostienen un poco de mi piel…
Los ojos que nunca han amanecido sin ausencias
Añoran atardeceres como los de ayer.
Entre las nubes se filtran
Rayos que acarician la vida misma
Y el deseo de ser mujer otra vez.
Aquella que murió en sus brazos
Aquella que se levanta sólo con su piel
Ya no quedan más que sombras
al borde de sus pies…
Ahora, duermo.
Ahora, lloro.
Ahora, soy sombra de ocaso desnuda.
Ahora, viento en versos.
Ahora, soy lluvia y manantial.
Ahora, soy soledad sin tu compañía.
Ahora, soy refugio que grita.
Ahora, soy nube que abraza la lluvia de mi alma.
Ahora, soy el abrazo que espera tu compañía.
Ahora, soy la que llora en tu boca.
Ahora, soy la que muerde los labios de loca.
Ahora, soy el telón de fondo
de unos ojos incendiados,
y soy la lluvia que destroza el fuego de su música.
Soy la amante de ayer, y no la de hoy.
Soy, sin ser, lo que nunca fui…
Soy la amante de ayer, y no la de hoy.
Soy, sin ser, lo que nunca fui…
Ahora, ahora soy el murmullo de su piel
rosas que lo besaron,
soy el murmullo que se me escapo de los ojos
para acariciar su presencia entre las nubes
del cielo de mi piel...
Camino descalza y desnuda, entre el jardín de rosas ensangrentadas que ves, muriendo un poco menos, viviendo un poco más... Dejando lágrimas, en busca de esperanzas... Tiñendo desvelos que buscan caricias para el alma, entre olor a café, hojas de otoño, lluvia nostálgica, y desgarros del silencio, que me hacen delirar en poesía!!!
Vistas de página en total
domingo, 2 de mayo de 2010
Anochecidas...
Me duele verte anochecida…
Los pasos de tus manos son cruentos
Los de tu olvido, vacíos.
La ceniza que lloraste
Parecía desprendida
Del fuego que se apagaba en el corazón.
¡Ay, cómo dueles!
Otoño de ojos grises
Me anocheces.
Anochecidas…
Tú, yo…
En distintas dirección
Con distintas lágrimas.
Ambas, ANOCHECIDAS…
El viento moviendo las velas del barco del diluvio.
Las sombras gritando nombres
La marea subiendo beso a beso
En plena ausencia.
Las olas rasguñando desvelos…
Capitán de rosas
Desiertos y océanos.
Otoños e inviernos
Lluvia y recuerdos…
Un café…
Un escrito…
Un abrazo…
Un silencio…
Un no te vayas
Un ya te fuiste…
Otoñalmente anochecidas
Tu mirada y la mía…
El color del amor desteñido
el sabor a espuma en los ojos
el querer con la vida
teniendo hálitos de muertes.
Te quiero, anochecida.
Los pasos de tus manos son cruentos
Los de tu olvido, vacíos.
La ceniza que lloraste
Parecía desprendida
Del fuego que se apagaba en el corazón.
¡Ay, cómo dueles!
Otoño de ojos grises
Me anocheces.
Anochecidas…
Tú, yo…
En distintas dirección
Con distintas lágrimas.
Ambas, ANOCHECIDAS…
El viento moviendo las velas del barco del diluvio.
Las sombras gritando nombres
La marea subiendo beso a beso
En plena ausencia.
Las olas rasguñando desvelos…
Capitán de rosas
Desiertos y océanos.
Otoños e inviernos
Lluvia y recuerdos…
Un café…
Un escrito…
Un abrazo…
Un silencio…
Un no te vayas
Un ya te fuiste…
Otoñalmente anochecidas
Tu mirada y la mía…
El color del amor desteñido
el sabor a espuma en los ojos
el querer con la vida
teniendo hálitos de muertes.
Te quiero, anochecida.
sábado, 1 de mayo de 2010
Tú...
Tú, naufraga.
Tú, ausente y eterna enamorada.
Tú, abandonada.
Tú, entristecida.
Tú, muerta en vida.
Tú, soledad en la piel.
Tú, memoria desmoronada.
Tú, silencio hecho llagas.
Tú, herida en medio del mar.
Tú, otoñal.
Tú, viajera de consonantes.
Tú, libertad y prisión de recuerdos.
Tú, caminante pérdida.
Tú, anochecida…
Tú, ausente y eterna enamorada.
Tú, abandonada.
Tú, entristecida.
Tú, muerta en vida.
Tú, soledad en la piel.
Tú, memoria desmoronada.
Tú, silencio hecho llagas.
Tú, herida en medio del mar.
Tú, otoñal.
Tú, viajera de consonantes.
Tú, libertad y prisión de recuerdos.
Tú, caminante pérdida.
Tú, anochecida…
miércoles, 28 de abril de 2010
El desamparo
Los sueños
Los gritos
Me duelen los minutos en esta boca
Diría tantas cosas, que nunca diría…
Tengo un muerto enredado en los brazos
Y una soledad viva.
Lloraría hasta que el olvido me abrace
Hasta que las huellas se borren de mi cuerpo
y no quede nada
nada de lo que me quito
este vacío que me tiene loca
estas ausencias que me cortan las manos
y sangran vocales del destierro mismo…
La sombra de los besos
En la que se recogía el tiempo
Temblando recuerdos, al borde del ocaso de sus manos
El magnolio imantado de sus pasos
El olor del silencio
Las sonrisas que se quedaron al borde del viento de su sombra.
La sombra que seguí, sin seguir
Porque el llanto me nublaba el corazón
Y no podía, no podía seguir sus latidos
Se alejo entre consonantes del tiempo
El otoño anocheció en sus pasos
Y la lluvia de hojas cubrió sus huellas
Ya no puedo seguirlo
Está muy lejos de mí
Estando aquí, conmigo…
Los acordes de este no verte
De los silencios llenos de ojos
Corazones de otra boca
Ahora…
Muerde los segundos de agonía
Para luchar en el vértice de tus venas
Y quedarme confundida en tu sangre…
En la mía
Porque aún me sangran las manos…
Mis consonantes lloran
Mis vocales gritan
Mis palabras me matan
Y me resucitan…
Los sueños
Los gritos
Me duelen los minutos en esta boca
Diría tantas cosas, que nunca diría…
Tengo un muerto enredado en los brazos
Y una soledad viva.
Lloraría hasta que el olvido me abrace
Hasta que las huellas se borren de mi cuerpo
y no quede nada
nada de lo que me quito
este vacío que me tiene loca
estas ausencias que me cortan las manos
y sangran vocales del destierro mismo…
La sombra de los besos
En la que se recogía el tiempo
Temblando recuerdos, al borde del ocaso de sus manos
El magnolio imantado de sus pasos
El olor del silencio
Las sonrisas que se quedaron al borde del viento de su sombra.
La sombra que seguí, sin seguir
Porque el llanto me nublaba el corazón
Y no podía, no podía seguir sus latidos
Se alejo entre consonantes del tiempo
El otoño anocheció en sus pasos
Y la lluvia de hojas cubrió sus huellas
Ya no puedo seguirlo
Está muy lejos de mí
Estando aquí, conmigo…
Los acordes de este no verte
De los silencios llenos de ojos
Corazones de otra boca
Ahora…
Muerde los segundos de agonía
Para luchar en el vértice de tus venas
Y quedarme confundida en tu sangre…
En la mía
Porque aún me sangran las manos…
Mis consonantes lloran
Mis vocales gritan
Mis palabras me matan
Y me resucitan…
lunes, 26 de abril de 2010
Las escalas grises de un corazón disecado
Aún conserva olores…
Resuenan los acordes fortuitos de una despedida
A veces, creo, nunca ha dejado el miedo.
Ausencias.
Levanta la mirada, acababa de llorar.
Nunca tuvo ataduras para amar
Excepto, excepto una vez.
Tenía miedo de no saberlo amar
De atarse…
Siempre pensó, estaba pronta a morir.
Quizá por el miedo que sangraba de su piel
Quizá estaba cansada de vivir
De vivir así…
Se sentía ajena a todo
Prisionera de un pasado
Que no la dejaba existir.
Una tarde de abril
Sintió tanto miedo
Tanta culpa…
Maletas con sangre
Cuerpos aullantes
Un dolor asfixiante
Escapaba de sus ojos…
Una tarde de Abril
Quizá la misma tarde
Quizá una cualquiera…
Caminó por las mismas calles
Las repletas de ruido…
De gritos de labios maldicientes
Caminó descalza entre el ruido
Ebrio de consonantes
Parecía que nadie la veía
Quizá nadie la ha visto de verdad
…Cuentan que llora cada noche…
Cuentan los pájaros
Que un día soltó por la ventana…
Que tenía las manos azules
Y el corazón desnudo…
Que tenía emociones
Que le dolían…
No quería prisiones
No quería recuerdos
No quería muertes, no quería nada de lo que vivió…
Ni despedidas sin adioses
Ni alas que nunca se elevaron
Por culpa de un hombre de ojos asesinos
Que nunca la mató
Pero la mató…
Tenía tantas ganas de llorar
Cuando la lluvia comenzó…
Sostuvo la mirada unos segundos
Luego, se veía tan perdida…
Tan absorta
Tan anochecida…
Vestía un deseo
Un vestido blanco
Rosas de sangre lo adornaban…
Lloraban voces dentro de ella
Sangraban lágrimas…
Deambulo hasta no encontrarse
Se perdió entre tanto ruido
De una ciudad gastada
…Una vez estuvo enamorada…
Consumida la cuidad
Consumido el olvido.
Nadie jamás la vio
Desvestirse y gritar
Llorar y ser lluvia
Una sombra que desapareció
La tarde de abril
Mientras vagaba por ahí…
Aún conserva olores…
Resuenan los acordes fortuitos de una despedida
A veces, creo, nunca ha dejado el miedo.
Ausencias.
Levanta la mirada, acababa de llorar.
Nunca tuvo ataduras para amar
Excepto, excepto una vez.
Tenía miedo de no saberlo amar
De atarse…
Siempre pensó, estaba pronta a morir.
Quizá por el miedo que sangraba de su piel
Quizá estaba cansada de vivir
De vivir así…
Se sentía ajena a todo
Prisionera de un pasado
Que no la dejaba existir.
Una tarde de abril
Sintió tanto miedo
Tanta culpa…
Maletas con sangre
Cuerpos aullantes
Un dolor asfixiante
Escapaba de sus ojos…
Una tarde de Abril
Quizá la misma tarde
Quizá una cualquiera…
Caminó por las mismas calles
Las repletas de ruido…
De gritos de labios maldicientes
Caminó descalza entre el ruido
Ebrio de consonantes
Parecía que nadie la veía
Quizá nadie la ha visto de verdad
…Cuentan que llora cada noche…
Cuentan los pájaros
Que un día soltó por la ventana…
Que tenía las manos azules
Y el corazón desnudo…
Que tenía emociones
Que le dolían…
No quería prisiones
No quería recuerdos
No quería muertes, no quería nada de lo que vivió…
Ni despedidas sin adioses
Ni alas que nunca se elevaron
Por culpa de un hombre de ojos asesinos
Que nunca la mató
Pero la mató…
Tenía tantas ganas de llorar
Cuando la lluvia comenzó…
Sostuvo la mirada unos segundos
Luego, se veía tan perdida…
Tan absorta
Tan anochecida…
Vestía un deseo
Un vestido blanco
Rosas de sangre lo adornaban…
Lloraban voces dentro de ella
Sangraban lágrimas…
Deambulo hasta no encontrarse
Se perdió entre tanto ruido
De una ciudad gastada
…Una vez estuvo enamorada…
Consumida la cuidad
Consumido el olvido.
Nadie jamás la vio
Desvestirse y gritar
Llorar y ser lluvia
Una sombra que desapareció
La tarde de abril
Mientras vagaba por ahí…
Me han preguntado, qué es poesía?
Y tengo grabado al borde de mi piel
Aquella bella palabra
He decidido tatuármela
Porque me alimenta de vida
Poesía es un sueño con alas dentro mío
Es una caricia cuando me sangra el alma
Es más que respirar, es mi aire
Es el abrazo que me salva del abismo
Del olvido
De los segundos donde no tengo viva
Es quien me permite sentir,
Porque sin ella
Las emociones morirían en mi boca cerrada.
Es la llave que sana una herida.
Es mi amante
Mi amor
Mi vida.
Poesía, es sentir como se va la vida
Como me quedo en cada una de sus partes
Para siempre
Es donde me desangro con alegría
Porque en ella,
Todo tiene sonrisas
Aunque sea mi refugio
Aunque sea donde lloro
Donde muero
Y resucito…
Me han preguntado, qué es poesía?
Y no tengo palabras
Para tan bello amanecer
Con colores de atardecer
Y a veces, con sabor a anochecer.
Poesía
Es viento con música al mismo tiempo
Es el llanto del mar
La voz de tantas montañas
Es mi compañera fiel
Nunca ha de morir
Moriré yo, ciertamente,
Pero ella,
Ella nacerá en otro corazón
Siendo consuelo
Siendo respiro
Siendo amor…
Siendo POESÍA…
Belleza de ojos claros
De mirada oscura…
Secretos entre sus venas
Entre las olas de su pelo…
donde la lluvia de sus penas
ha de estampar en pleno invierno
un murmullo de versos
en los bordes del suelo
para que el cielo
sienta como nace una herida
como yacen tendidas
inocencias perdidas...
Es hermosura
bella ternura
intensa piel
adornanda de locura...
Es la voz de alma
es la voz del corazón de naufragos
es el grito del silencio
es la caricia que lo dice todo
en el consuelo, donde no hay consuelo.
Es la vida, cuando se ha ido todo...
Es la maleta repleta de nostalgias
Es la sonrisa que sana mil desgracias...
Es el suspiro del viento
el mejor invento de locos
el mejor en todo los tiempos...
Poesía, Poesía
es a quien le debo la vida.
Aquella bella palabra
He decidido tatuármela
Porque me alimenta de vida
Poesía es un sueño con alas dentro mío
Es una caricia cuando me sangra el alma
Es más que respirar, es mi aire
Es el abrazo que me salva del abismo
Del olvido
De los segundos donde no tengo viva
Es quien me permite sentir,
Porque sin ella
Las emociones morirían en mi boca cerrada.
Es la llave que sana una herida.
Es mi amante
Mi amor
Mi vida.
Poesía, es sentir como se va la vida
Como me quedo en cada una de sus partes
Para siempre
Es donde me desangro con alegría
Porque en ella,
Todo tiene sonrisas
Aunque sea mi refugio
Aunque sea donde lloro
Donde muero
Y resucito…
Me han preguntado, qué es poesía?
Y no tengo palabras
Para tan bello amanecer
Con colores de atardecer
Y a veces, con sabor a anochecer.
Poesía
Es viento con música al mismo tiempo
Es el llanto del mar
La voz de tantas montañas
Es mi compañera fiel
Nunca ha de morir
Moriré yo, ciertamente,
Pero ella,
Ella nacerá en otro corazón
Siendo consuelo
Siendo respiro
Siendo amor…
Siendo POESÍA…
Belleza de ojos claros
De mirada oscura…
Secretos entre sus venas
Entre las olas de su pelo…
donde la lluvia de sus penas
ha de estampar en pleno invierno
un murmullo de versos
en los bordes del suelo
para que el cielo
sienta como nace una herida
como yacen tendidas
inocencias perdidas...
Es hermosura
bella ternura
intensa piel
adornanda de locura...
Es la voz de alma
es la voz del corazón de naufragos
es el grito del silencio
es la caricia que lo dice todo
en el consuelo, donde no hay consuelo.
Es la vida, cuando se ha ido todo...
Es la maleta repleta de nostalgias
Es la sonrisa que sana mil desgracias...
Es el suspiro del viento
el mejor invento de locos
el mejor en todo los tiempos...
Poesía, Poesía
es a quien le debo la vida.
domingo, 25 de abril de 2010
arrastrar la sombra de mi vida.
no quiero este pronto encierro de imágenes.
rasguños
desolación
traición
y
cae
la pena de mis labios
para besar
el vértice de una boca loca
cúbreme
abrázame
hojas de otoño
todo con hojas
hojas amarillas
naranjas
cafés
hojas olvidadas que lloran
hojas vueltas cenizas
en el cielo
cuerpo sin vida
que caminan
hacia mí...
sus zapatos
el sonido de sus pasos
no...
no...
no quiero este pronto encierro de imágenes.
rasguños
desolación
traición
y
cae
la pena de mis labios
para besar
el vértice de una boca loca
cúbreme
abrázame
hojas de otoño
todo con hojas
hojas amarillas
naranjas
cafés
hojas olvidadas que lloran
hojas vueltas cenizas
en el cielo
cuerpo sin vida
que caminan
hacia mí...
sus zapatos
el sonido de sus pasos
no...
no...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Bienvenido (a)
Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.
Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.
Un abrazo,
Fran Joan Violet
Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.
Un abrazo,
Fran Joan Violet



