Alguien entona una canción gris… Cuando los ojos de luna, ya no alcanzan.
Una canción de huesos…
En una precesión de silencios en tumbas frías.
Sin tiempo, sucumben los relojes rojos.
La vida quiere llorar, sabías?
Todas las criaturas aúllan en los ojos de luna
Cuando éstos ya no alcanzan.
Sostener el aire, sin pulmones.
Sostener la vida, sin emociones.
Es un barco sin mar
En la deriva del recuerdo, ahogado.
¿Cómo explicarte que esa huella de sangre me recorre los pies inmóviles
cuando camino bajo mi noche, y el viento enfría hasta los deseos?
¿Cómo explicarte que en ese viaje interminable de media noche nunca amanece?
¿Cómo explicarte que el barco naufrago en mis ojos
sin siquiera alcanzar a nombrarte?
Un ruido desgarrante asesina la noche
Y la sangre embriaga los rincones olvidados del olvido.
Y caen muertos los ojos, ya sin alas.
Tormentas…
Grietas…
Vidas…
Consonantes ahogadas
En ruidos azules… dentro del grito del abecedario.
Los gritos se revientan como gotas en la carretera vacía.
Y los vehículos ausentes, gimen debajo de sol, que no alumbra.
Noche y día, en silencios destructivos bajo la cortina de humo del desamparo…
Cómo decir que tengo incrustado en las costillas, un recuerdo muerto?
Cómo decir que tengo este no tenerte adherido a los labios del puerto?
Todas las señales desaparecidas, la niebla gritando.
Mi columna vertebral, se desprende de mí,
Para caer en los ojos de él, por última vez
Llorando
Gritando
Aullando
Nevando en mi vida
Las noches enmudecen mientras caigo
Cuán vacío es el abismo?
Una a una mis costillas se quiebran.
Y me desvanezco.
Nevando en el mar.
Nevando.
Llevándose los resto de luz,
Que jamás nos alumbraron.
Nevando... en sus ojos
Nevando... en mis ojos.
Camino descalza y desnuda, entre el jardín de rosas ensangrentadas que ves, muriendo un poco menos, viviendo un poco más... Dejando lágrimas, en busca de esperanzas... Tiñendo desvelos que buscan caricias para el alma, entre olor a café, hojas de otoño, lluvia nostálgica, y desgarros del silencio, que me hacen delirar en poesía!!!
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lunes, 30 de agosto de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
“…Todo lo que se puede decir es mentira, el resto es silencio, sólo que el silencio no existe. Las palabras no hacen el amor, hacen la ausencia. Si digo agua, beberé? Si digo pan, comeré?
Lo que pasa con el alma es que no se ve. Lo que pasa con el espíritu es que no se ve. De dónde viene esa conspiración de invisibilidades? Ninguna palabra es visible...” Alejandra Pizarnik
Lo que pasa con el alma es que no se ve. Lo que pasa con el espíritu es que no se ve. De dónde viene esa conspiración de invisibilidades? Ninguna palabra es visible...” Alejandra Pizarnik
martes, 24 de agosto de 2010
Olvidarte?
La noche cae oscura y blanca al mismo tiempo
como si sostuviera tus labios, aquí adentro.
La lluvia ha comenzado, puedes sentirla?
Recurre el cuerpo, entre las lágrimas que no has llorado.
Te diviso lejos, tras las ventanas de los años,
que han construidos las ausencias.
Llorar? En qué lenguaje?
Con qué ojos?
De mi mano desciende el silencio
Donde aúllan los pechos, de la niña.
Hay nieve, hay tanto invierno sin ti
En aquella morada.
Que la soledad ya se mese en mis sentidos.
Me rumorea el olvido…
y vuela.
Olvidarte? En qué memoria?
Con qué parlamento?
Si la noche toca un violín
y me recuerda tu boca.
No sé porque de nuevo te estoy buscando.
Tan perdida en tu recuerdo.
Nada dolió tanto
Como el barco donde me he ahogado,
sin saltar al mar.
Nada dolió tanto
Como el adiós no pronunciado
De los ojos que sólo sé amar.
La niebla cuela tan hondo esta noche de tumbas
Que duele el silencio
Y también el borde de toda la música
Tanta lejanía de barcos
Tanta!
Los barcos de sol
Lloran de noche.
Los tripulantes ensombrecen los besos
que no me diste.
Los gritos de las olas, te nombran.
Pronunciarte.
Se deshace tu nombre,
En mi vida.
Mientras los barcos de sol
Lloran de noche.
Un desierto de días
Entre tanta lejanía.
Mira,
La cantidad de gritos que dejo tu nombre.
La cantidad de heridas.
Mientras caigo sin paracaídas
Desde tu cielo,
a las costas frías del mar.
Olvidarte?
En que lenguaje de muertos,
has hablado?
La luna tiene los ojos silenciados
Lastimados…
Ausentes de ti.
Embriagados de tu nombre,
Jamás pronunciado.
Olvidarte?
Y con qué me quedo?
Con la niebla?
Con la lluvia?
Con un la muerte?
Sin recuerdos?
Olvidarte?
Me niego a olvidarte.
Será miedo al vacío?
Se podrá estar más vacía?
Cae la noche negra y blanca
En el caramelo de los ojos, nunca vistos.
Prefiero extrañarte
a olvidarte…
Prefiero colgarme de la luna
para verte
en vez de olvidarte...
como si sostuviera tus labios, aquí adentro.
La lluvia ha comenzado, puedes sentirla?
Recurre el cuerpo, entre las lágrimas que no has llorado.
Te diviso lejos, tras las ventanas de los años,
que han construidos las ausencias.
Llorar? En qué lenguaje?
Con qué ojos?
De mi mano desciende el silencio
Donde aúllan los pechos, de la niña.
Hay nieve, hay tanto invierno sin ti
En aquella morada.
Que la soledad ya se mese en mis sentidos.
Me rumorea el olvido…
y vuela.
Olvidarte? En qué memoria?
Con qué parlamento?
Si la noche toca un violín
y me recuerda tu boca.
No sé porque de nuevo te estoy buscando.
Tan perdida en tu recuerdo.
Nada dolió tanto
Como el barco donde me he ahogado,
sin saltar al mar.
Nada dolió tanto
Como el adiós no pronunciado
De los ojos que sólo sé amar.
La niebla cuela tan hondo esta noche de tumbas
Que duele el silencio
Y también el borde de toda la música
Tanta lejanía de barcos
Tanta!
Los barcos de sol
Lloran de noche.
Los tripulantes ensombrecen los besos
que no me diste.
Los gritos de las olas, te nombran.
Pronunciarte.
Se deshace tu nombre,
En mi vida.
Mientras los barcos de sol
Lloran de noche.
Un desierto de días
Entre tanta lejanía.
Mira,
La cantidad de gritos que dejo tu nombre.
La cantidad de heridas.
Mientras caigo sin paracaídas
Desde tu cielo,
a las costas frías del mar.
Olvidarte?
En que lenguaje de muertos,
has hablado?
La luna tiene los ojos silenciados
Lastimados…
Ausentes de ti.
Embriagados de tu nombre,
Jamás pronunciado.
Olvidarte?
Y con qué me quedo?
Con la niebla?
Con la lluvia?
Con un la muerte?
Sin recuerdos?
Olvidarte?
Me niego a olvidarte.
Será miedo al vacío?
Se podrá estar más vacía?
Cae la noche negra y blanca
En el caramelo de los ojos, nunca vistos.
Prefiero extrañarte
a olvidarte…
Prefiero colgarme de la luna
para verte
en vez de olvidarte...
lunes, 23 de agosto de 2010
La luna tiene la tristeza ahogada desde hace casi, 9 años.
No se necesitan lágrimas para llorar, ni sangre para sangrar.
Lloro y sangro, sin ser vista, detrás de sus ojos
Pero juro, será la última vez.
Mi piel, me ahoga.
Mi alma tiembla, yo la acercó un poquito a lo que fuimos
Y me grita: ¡sabes muy bien, que no se puede, que jamás será lo mismo!
Y lo sé, lo sé.
Mi memoria juega conmigo
Y sólo se acercan a mí, los recuerdos del fondo de la herida.
Me he quedado tendida, mientras me volvía a mirar.
Lastimada.
El viento ahoga el violín que llora en esta piel.
La habitación está muy fría.
La niña, ya no me mira.
Siente que le fallé
Siento que le fallé
Mis ojos, yacen sin colores, humillados.
Cómo es posible, que el viento no me toque la piel?
Demasiadas migajas.
No se necesitan lágrimas para llorar, ni sangre para sangrar.
Lloro y sangro, sin ser vista, detrás de sus ojos
Pero juro, será la última vez.
Mi piel, me ahoga.
Mi alma tiembla, yo la acercó un poquito a lo que fuimos
Y me grita: ¡sabes muy bien, que no se puede, que jamás será lo mismo!
Y lo sé, lo sé.
Mi memoria juega conmigo
Y sólo se acercan a mí, los recuerdos del fondo de la herida.
Me he quedado tendida, mientras me volvía a mirar.
Lastimada.
El viento ahoga el violín que llora en esta piel.
La habitación está muy fría.
La niña, ya no me mira.
Siente que le fallé
Siento que le fallé
Mis ojos, yacen sin colores, humillados.
Cómo es posible, que el viento no me toque la piel?
Demasiadas migajas.
sábado, 21 de agosto de 2010
En la espera de una visita, en un hospital...
Se entretejen gritos ahogados en paredes y paredes blancas.
Lloran las lágrimas que se prohíben en los tejados.
Lastimados están, hundidos y hasta perforados.
No llega ninguna carta escondiendo esperanzas.
No existen los colores en este lugar.
El blanco es el costado de todos los heridos
Como los sueños que detrás de esas llaves
No pueden entrar.
Una enfermera me prohíbe pasar
Necesito verlo! Grita mi corazón
Pero el de ella se ha clausurado,
quizá ante tanto dolor.
Todas las caras aquí gritan
Una camilla apresurada lleva
Un cuerpo que ya no sabe como respirar.
Y se aferra a una máquina
O la máquina a él, ya no sé
Nunca supe.
Mis ojos quieren huir.
Necesitan encontrarlo
Y ni siquiera hay ventanas.
Leo Neuropsiquiatría
Leo UCI
Leo palabras que me asustan
Pero no son ellas las que me golpean
Es ese aire que duele
Que parece cortar la piel
Y hasta los sueños.
Lo busco, tiene carita risueña
Tiene una sonrisa que acaricia
el más íntimo dolor.
Y me encuentro con unos ojos perdidos
Los más ausentes que no saben llorar
O que se han cansado de llover en el mar.
Me duelen
Me duele saber que si sigue viendo paredes
No ha de conocer jamás como canta el mar
Como se despide la lluvia en plena bienvenida
Como los arcoíris son el columpio de la niña
Que la privaron de jugar, pero no de soñar.
Como se aletarga el sol en tanta lejanía
Y cuando parece no poder estar más lejos
La misma lejanía que confunde sus ojos
Se vuelve noche entre los gritos que visten el silencio
Me han dicho que se llama María…
Y sólo sé eso
Un poco del dolor que me duele
Me invaden un deseo de tomarle las manos
Y mostrarle los últimos colores de hoy
Aún hay tiempo, pienso.
Y están tan lejos, y estás tan alejada.
Me sabe lastimada
Me quedo con su sabor a dolor
En la boca…
Te llaman loca
Me sabes triste, herida
Niña sueña, que corazón que sueña
Puede volar,
cruza las paredes de la tristeza
nada el mar vestido de oscuridad
para que siendo sirena
logres sonreír una vez más
una vez, de verdad.
Y ahí es donde por primera vez veo a María
No antes, ahí en Neuropsiquiatría.
Parece que puedo entrar
Me confunde un pasillo vacío
Y lo veo, tan dulce como silencioso
Dormía
Lo acurruco entre mis brazos…
Lo extrañaba, y lo extraño…
Fueron segundos, que los quise eternos.
Mientras dormía.
Lloran las lágrimas que se prohíben en los tejados.
Lastimados están, hundidos y hasta perforados.
No llega ninguna carta escondiendo esperanzas.
No existen los colores en este lugar.
El blanco es el costado de todos los heridos
Como los sueños que detrás de esas llaves
No pueden entrar.
Una enfermera me prohíbe pasar
Necesito verlo! Grita mi corazón
Pero el de ella se ha clausurado,
quizá ante tanto dolor.
Todas las caras aquí gritan
Una camilla apresurada lleva
Un cuerpo que ya no sabe como respirar.
Y se aferra a una máquina
O la máquina a él, ya no sé
Nunca supe.
Mis ojos quieren huir.
Necesitan encontrarlo
Y ni siquiera hay ventanas.
Leo Neuropsiquiatría
Leo UCI
Leo palabras que me asustan
Pero no son ellas las que me golpean
Es ese aire que duele
Que parece cortar la piel
Y hasta los sueños.
Lo busco, tiene carita risueña
Tiene una sonrisa que acaricia
el más íntimo dolor.
Y me encuentro con unos ojos perdidos
Los más ausentes que no saben llorar
O que se han cansado de llover en el mar.
Me duelen
Me duele saber que si sigue viendo paredes
No ha de conocer jamás como canta el mar
Como se despide la lluvia en plena bienvenida
Como los arcoíris son el columpio de la niña
Que la privaron de jugar, pero no de soñar.
Como se aletarga el sol en tanta lejanía
Y cuando parece no poder estar más lejos
La misma lejanía que confunde sus ojos
Se vuelve noche entre los gritos que visten el silencio
Me han dicho que se llama María…
Y sólo sé eso
Un poco del dolor que me duele
Me invaden un deseo de tomarle las manos
Y mostrarle los últimos colores de hoy
Aún hay tiempo, pienso.
Y están tan lejos, y estás tan alejada.
Me sabe lastimada
Me quedo con su sabor a dolor
En la boca…
Te llaman loca
Me sabes triste, herida
Niña sueña, que corazón que sueña
Puede volar,
cruza las paredes de la tristeza
nada el mar vestido de oscuridad
para que siendo sirena
logres sonreír una vez más
una vez, de verdad.
Y ahí es donde por primera vez veo a María
No antes, ahí en Neuropsiquiatría.
Parece que puedo entrar
Me confunde un pasillo vacío
Y lo veo, tan dulce como silencioso
Dormía
Lo acurruco entre mis brazos…
Lo extrañaba, y lo extraño…
Fueron segundos, que los quise eternos.
Mientras dormía.
domingo, 15 de agosto de 2010
Amarte en lejanía...
Navega la noche en el océano
Se ahoga el secreto de la luna
Se pierden sus ojos en busca de su lucero
Se agotan las esperanzas
En medio de la tormenta
Lluvia de noches ausente…
Oh, ausente!
Parece más sencillo besar todas las gotas del mar
Que encontrarte, que encontrarte…
La luz se pierde en los ojos de la viajera
Los barcos lloran, las lágrimas llenas de rosas, de aquella pasajera.
La espuma grita, los besos se ahogan.
La distancia…
oh, cómo duele!
Ojos de luna
Grabaron el te amo
De su lucero a la distancia…
Ya no hay forma de renunciar…
Te amo…
Te amo…
Maldita sea, cómo te amo!
Quisiera tenerte aquí
Quisiera verte
Quisiera quererte
Déjame ser la lluvia en tu desierto
Y tú se la luz
Que apagaron mis ojos…
Te extraño
Me extrañas…
Y la distancia perdura
Oh, perdurará…
Agotaré mi locura
Y cuando tenga una cuota de cordura
Renunciaré a ti…
Antes no puedo
Antes no me dejes...
Se ahoga el cielo
Se esfuma la sal de mar
Con la condena de no verte otra vez…
Mi piel se quedó vacía
Mi alma herida…
Ven, aunque sea la última vez.
El barco parte…
Mis lágrimas también.
Azulada la nostalgia...
en la lluvia del recuerdo...
Amarte en lejanía...
Amarte...
Oh, amarte!
domingo, 8 de agosto de 2010
Tengo los ojos que mueren en el fondo de la noche
Tengo los labios de una rosa cuando nace
Tengo las manos de un ave que aprende a volar
Tengo lluvia en las venas, las del último glaciar.
Tengo notas de piano rumoreándome el alma
Tengo una amanecer pendiente
en tu noche
en la mía
Tengo un sueño enredado en los ojos
y hoy quisiera pintarlo contigo
Pintor de manos de músico
Píntame un acorde de amor en los ojos
La noche aletea y su fulgor de estrella que llora
me quema en tu lejanía.
Entre tanto aleteo quisiera volar
Quisiera amar
(y en esta distancia loca,
Juraría que te estoy amando)
Capitán de mi boca
Bésame los sueños
Para que naveguemos juntos
En busca, de un amanecer…
De nuestro amanecer…
Tengo los labios de una rosa cuando nace
Tengo las manos de un ave que aprende a volar
Tengo lluvia en las venas, las del último glaciar.
Tengo notas de piano rumoreándome el alma
Tengo una amanecer pendiente
en tu noche
en la mía
Tengo un sueño enredado en los ojos
y hoy quisiera pintarlo contigo
Pintor de manos de músico
Píntame un acorde de amor en los ojos
La noche aletea y su fulgor de estrella que llora
me quema en tu lejanía.
Entre tanto aleteo quisiera volar
Quisiera amar
(y en esta distancia loca,
Juraría que te estoy amando)
Capitán de mi boca
Bésame los sueños
Para que naveguemos juntos
En busca, de un amanecer…
De nuestro amanecer…
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Bienvenido (a)
Como los primeros rayos del sol, al amanecer, medio tímidos tocando el cielo entre sus brazos... Así puede que me sienta, dispuesta a abrazarte con lo que más amo hacer, escribir.
Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.
Un abrazo,
Fran Joan Violet
Muchas gracias por estar aquí, entre mis sueños y desvelos.
Un abrazo,
Fran Joan Violet



